CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Núñez de Balboa

15/05/2020

Millones de españoles no tienen ni idea de que Núñez de Balboa fue un importante conquistador español, pero en los últimos días el nombre se ha convertido en símbolo político: en la calle Núñez de Balboa de Madrid, doscientas o trescientas personas se han lanzado a la calle para protestar contra el gobierno. No fueron convocados por nadie, al menos el primer día, sino que alguien vio a alguien desde la ventana, bajó para sumarse a ese alguien, que a su vez fue visto por otros alguien … y así hasta unos 200. Habrá quien trate de capitalizar el movimiento, pero testigos directos de lo que allí ocurre aseguran que así se desarrolló la protesta.

El gobierno no puede tolerar a doscientas personas gritando contra Sánchez e Iglesias, y ha mandado a la policía para que las disuelva. Además, desde los sectores incondicionales al gobierno, afirman que esa minimanifestación es indignante, que a dónde vamos a llegar con tanto facha suelto y que, la derecha, ya se sabe, es capaz de cualquier cosa con tal de echar de Moncloa un gobierno elegido democráticamente. Hay quien, exaltado por la actitud de los que protestan, se refiere a ellos llamándoles golpistas. Todo por salir a la calle con la bandera española y gritar Gobierno dimisión o Sánchez dimisión.

No les ha parecido mal a los progubernamentales que desde la izquierda se hayan organizado caceroladas contra el Rey, o que el vicepresidente segundo haya arremetido contra el Jefe del Estado afeándole, entre otras cosas, que se ponga uniforme militar en determinados acontecimientos: Iglesias tiene todo el derecho a decir lo que piense, es libertad de expresión. Para los defensores del gobierno, la libertad de expresión se aplica según quien pretenda ejercerla. Un miembro de Podemos sí; alguien que respire hacia la derecha, es un antidemócrata compulsivo que merece estar entre rejas.

Desde Podemos se ha puesto en marcha una web dirigida por quien fue en tiempos jefa de gabinete de Pablo Iglesias. No consiguieron colocarla en Moncloa ni en ningún ministerio, así que la han puesto al frente de una web tan poco respetuosa con la legalidad que le ha copiado el nombre a un importante periódico balear.

Podemos ha pedido a militantes y simpatizantes que contribuyan económicamente con su esfuerzo, sugiriendo 5 euros mensuales, que no es mucho. Animan a contribuir a la financiación diciendo que harán un gran servicio al país: la web recogerá datos desconocidos sobre personas que critican sistemáticamente al gobierno. Es decir, amparada por miembros del gobierno, una web va a publicar trapos sucios sobre quienes no están de acuerdo con Sánchez e Iglesias. Y si no hay trapos sucios, pues se inventan, como hacen ya otros libelos que circulan por la red y cierran cada pocos meses para aparecer con otro nombre y eludir así las acciones judiciales.

Desde Moncloa pretenden dar lecciones de honradez, rigor y respetabilidad. Lo que hay que ver.