DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


De nuevo el voto útil

Realmente el objetivo de las tres derechas no era conformar el Gobierno compartido, sino alcanzar la pírrica victoria en los tres casos que les permitiera alzarse con el inexistente reconocimiento en España de ‘líder de la oposición’. Cabe deducir tales melifluas ambiciones porque no parece plausible que los candidatos del PP, Ciudadanos y Vox ignoraran desde el principio que la división del espacio de la derecha, deliberadamente autoachicado por el triunvirato al dejar libre el centro sociológico, supondría el fracaso de una suma en mayoría. Hay un grado de cinismo notable en la valoración que los perdedores hacen del resultado electoral. Primero, porque al denunciar que la fragmentación de la derecha ha sido la causa de la derrota, se están llamando estúpidos a sí mismos, ya que para todo el mundo restante era una evidencia semanas antes del recuento de votos. Y faltos de rigor, porque en muchos casos culpan ahora a los afines por no haber obtenido más diputados para sumar a la pretendida mayoría absoluta, ignorando deliberadamente, cínicamente, que el incremento de los contrarios iría en detrimento del resultado propio, y viceversa.
Tales interpretaciones públicas sin duda persiguen alertar a sus respectivos electorados de que en los próximos comicios se corre el mismo riesgo. La fragmentación hará que muchos votos se pierdan por el efecto de los restos en aplicación de la Ley D’Hont, si bien en el caso de elecciones municipales y autonómicas el riesgo es mucho menor al ser muchos más los escaños a repartir en los consistorios o en el parlamento regional. Así que todos los partidos, de izquierda, derecha y medio campo, se presentan como valedores del voto útil. El más madrugador en el lanzamiento de estos mensajes ha sido el candidato del Partido Popular a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Fernández Mañueco. El sucesor de Juan Vicente Herrera ha dicho que «los votantes ya se han dado cuenta de que la división perjudica a los partidos de centro-derecha», y en consecuencia, aprendida la lección, asegura que «el PP va a ganar las autonómicas y las municipales». El problema es que todos se atribuyen lo mismo.