"La DMAE se puede frenar con fármacos anti angiogénicos"

SPC
-

La oftalmóloga, de la Clínica Baviera Valladolid, repasa una enfermedad de la vista cuya incidencia va en aumento debido al envejecimiento de la población y analiza cómo abordarla correctamente en la consulta a través del 'acto único'

"La DMAE se puede frenar con fármacos anti angiogénicos"

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una alteración progresiva de la visión que puede acabar en ceguera sin el abordaje correcto. Como su propio nombre indica, la edad es uno de los principales factores de riesgo por lo que a partir de los 50 años hay que prestar atención a los síntomas de esta enfermedad que afecta en la actualidad en España a 800.000 personas aproximadamente.
Maribel López Gálvez, oftalmóloga de la Unidad de Retina de Clínica Baviera Valladolid, recalca que la detección precoz es clave para frenar el avance y valora que el acto único en la consulta ha servido durante la pandemia de COVID-19 para evitar muchas visitas a los centros asistenciales.

 

¿Qué es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)?
Es una enfermedad de gran trascendencia sanitaria, muy prevalente en nuestro entorno y que repercute mucho en la calidad de vida de los pacientes que la sufren. Es la principal causa de ceguera en las personas de edad avanzada.
Aparece a partir de los 50 años y es un proceso degenerativo que afecta a la retina en la zona principal de visión, conocida como mácula, lo que conlleva un deterioro de la función visual evidente. Con ella se pierde la capacidad de discriminar detalles y la realización de las actividades de la vida cotidiana, como la lectura, se vuelve una tarea imposible. De no ponerse remedio, la dependencia de terceros en las formas avanzadas es inevitable.

 

¿A cuánta gente afecta esta alteración en nuestro país?
La prevalencia aumenta con la edad. El riesgo empieza a partir de los 50 años y, actualmente, se calcula que afecta a unas 800.000 personas en España (un 1,5 por ciento de la población). Además, se espera un importante aumento de la incidencia en los próximos años, debido al envejecimiento progresivo de la población.
En nuestro país, y de acuerdo con las cifras dadas a conocer por el estudio Objetivo DMAE, la edad media de las personas que la padecen es de 77 años, es mas frecuente en mujeres y sobre todo en aquellas personas que tienen antecedentes familiares de este proceso.

 

¿Hay entonces personas que son más propensas que otras a sufrir esta alteración?
Su desarrollo y evolución se asocia con determinados factores de riesgo como el tabaco, que es uno de los motivos que más condiciona y acelera la evolución de la degeneración macular asociada a la edad y, sobre todo, de las formas húmedas de esta enfermedad.

 

¿Y tiene cura?
La DMAE es un proceso degenerativo y, como tal, no tiene cura, pero sí se puede, sobre todo en el caso de las formas húmedas, frenar su progresión evitando la ceguera en un porcentaje elevado de pacientes con la administración por vía intravítrea de fármacos anti angiogénicos.
Se sabe, además, que cuanto antes se empieza con el tratamiento y más riguroso se es con la administración del mismo, mejores son los resultados. 

 

¿En qué consiste el acto único en el abordaje de la DMAE? ¿Cómo beneficia a los afectados y a los profesionales?
El acto único permite poder resolver en la misma consulta el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad, así como dar al paciente las recomendaciones de seguimiento oportunas. Además, evita la sobrecarga en las consultas a la vez que aumenta la eficiencia del tratamiento contribuyendo a disminuir el número de visitas y la sobrecarga asistencial, algo muy valorado por los profesionales.
Para los pacientes, este sistema ayuda también a mejorar sus resultados visuales y permite acudir con menos frecuencia a los centros de salud.

 

¿Está implantado en todos los centros? ¿Debería ser así? ¿Qué beneficios ha supuesto durante la pandemia?
Dada las ventajas que proporciona el acto único se está intentando generalizar su implantación, aunque a día de hoy aún hay muchos centros de salud donde no es posible su implantación por sus características específicas.
Durante la pandemia de la COVID-19, ha permitido la reducción de la sobrecarga asistencial y la posibilidad de no discontinuar el tratamiento de los pacientes afectados de DMAE.

 

¿Por qué es importante que enfermedades como esta se traten a tiempo?
Porque es la mejor manera de conseguir un resultado favorable y evitar la progresión de los síntomas hacia la ceguera.