El bulo de la avispa asiática en Segovia

Nacho Sáez
-

La Junta de Castilla y León y la Asociación de Apicultores llaman a la cautela después de que se difundiera erróneamente que una joven había localizado un ejemplar de avispa asiática en La Lastrilla

Ejemplar de una avispa que fue confundida por una vecina en El Sotillo con una avispa asiática. - Foto: D.S.

«Hallada avispa asiática en El Sotillo (Segovia)». Era el encabezamiento de un correo electrónico que llegó en la tarde del jueves a las redacciones de los medios de comunicación en la tarde de este pasado martes. En él, una ciudadana explicaba que esa mañana había aparecido un ejemplar de avispa asiática ahogado en una piscina de El Sotillo, en el término municipal de La Lastrilla. «La avispa», relataba, «fue hallada por una joven en el cestillo de la depuradora cuando se disponía a limpiarlo». «La joven que la halló no tardó en darse cuenta de que se trataba de una avispa asiática por ser alérgica a la picadura de la avispa común, algo que hace que se fije más ante la presencia de insectos. Hasta el momento, no se tiene constancia de que exista algún nido en las proximidades de la parcela de El Sotillo en la que ha aparecido, pero tampoco se puede descartar su presencia», añadía en el mensaje que después replicó en las redes sociales y que acompañaba con tres fotografías del insecto encontrado.

Tras haber sido publicada también por algunos medios de comunicación, la noticia comenzó a circular a pesar de que nadie con autoridad en la materia había confirmado que efectivamente pudiera tratarse de una avispa asiática, una especie muy temida por su amenaza al ecosistema y por varias muertes por su picadura que han alarmado a la población.

«No es la asiática», apuntaba sin embargo en la misma noche del martes a esta redacción el presidente de la Asociación de Apicultores de Segovia, Alejandro de la Hoz, al mismo tiempo que lamentaba que «hay mucha desinformación sensacionalista». Pocas horas después, la Junta de Castilla y León explicaba que los servicios con competencias en la detección y control del avispón asiático no habían recibido ninguna llamada de alerta de ningún vecino de El Sotillo –ni el ejemplar hallado– para poder proceder a su identificación. «Por lo tanto no se puede confirmar la especie del ejemplar encontrado», remachaba.

Este episodio se sumaba a otro vivido el pasado 12 de julio en el que Protección Civil había advertido de la «aparición» de una avispa negra gigante en el barrio de Nueva Segovia. En concreto, señalaba que un vecino había sido quien les había alertado y añadía que es «igual de peligrosa que la avispa asiática». «Mucha precaución si veis alguna, y si os pica no dudéis en ir al hospital», concluían su mensaje los efectivos de Protección Civil.
Finalmente no se trataba de una especie peligrosa, tal y como recordaba la Junta esta semana, al mismo tiempo que recordaba a los ciudadanos que el modo de proceder ante este tipo de situaciones es dar aviso al 012 o al 112 «para que se puedan hacer los análisis necesarios en los ejemplares, proceder a su identificación y evitar falsas alarmas». La Administración autonómica estableció en 2016 un protocolo de actuación relativo a la detección, seguimiento y control del avispón asiático, y desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente se recomienda realizar sólo alertas presumiblemente ciertas.

En el caso del animal hallado en El Sotillo, al final descartó «completamente» que pertenezca a la vespa velutina. Dos agentes medioambientales se desplazaron y a las 14:00 horas del miércoles recogieron el insecto, que posteriormente fue sometido a análisis que permitieron confirmar que no pertenece a esa especie que se encuentra recogida en el Real Decreto que regula el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. «Me dicen que es una especie cazadora de arañas de la familia Pompilidae Tribu Pepsine», zanja Jesús Llorente, que ha sido apicultor, en torno a la polémica de El Sotillo. Las acciones para el control y la posible erradicación del avispón asiático se derivan de la necesidad de controlar la especie por su amenaza a la biodiversidad de Castilla y León.