Maroto, el vecino fantasma de Sotosalbos

Sergio Arribas
-

Nadie ha visto por el pueblo segoviano, de 113 habitantes, al exalcalde de Vitoria y dirigente nacional del PP, empadronado para ser designado senador autonómico

Maroto, junto a Teresa López y Fran Díaz, ambos del PSOE. Los tres fueron designados senadores autonómicos por las Cortes de Castilla y León. - Foto: ICAL

El teléfono móvil del alcalde de Sotosalbos, Feliciano Isabel Jimeno (PP), echa humo. La polémica le ha pillado de vacaciones. La avalancha de llamadas, la mayoría de periodistas, ha agotado su paciencia, como lo demuestra el tono, un tanto malhumorado, con el que responde a alguna de ellas. «Preguntad a Maroto», contesta el alcalde popular a los informadores, ávidos de conocer el lugar de residencia del ilustre nuevo vecino del pueblo. Es el vicesecretario general de organización del PP, que fue empadronado en la localidad, con extrema urgencia, para que fuese designado senador en representación de Castilla y León.

Cuando se le pide al regidor que explique el procedimiento para apuntar a Javier Maroto en el censo, el regidor sortea la pregunta, atribuyendo este conocimiento técnico al secretario municipal. El funcionario, que atiende a varias localidades, no ha pasado este jueves por Sotosalbos, un pueblo situado a los pies del Guadarrama, a 22 kilómetros de la capital, donde existen varios negocios de hostelería y casas rurales, aunque buena parte de los vecinos se dedican a la ganadería extensiva, como lo demuestra el ganado vacuno que ocupa buena parte de sus fincas.

La ‘pirueta’ del PP para colocar al alavés, que fuera alcalde de Vitoria, en la Cámara Alta después de que perdiera su escaño en las últimas elecciones ha sobresaltado Sotosalbos, con apenas 113 vecinos censados, que posee una de las iglesias románicas más bellas de la provincia, del siglo XIII y al que se considera el «pueblo del amor». Lo es desde que Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, incluyera la localidad en su ‘Libro del Buen Amor’, lo que ha dado pie a campañas para dinamizar la economía turística local para el eslógan ‘Sotosalbos enamora’.

Sotosalbos presume de su iglesia románica, una de las más bellas de la provincia de Segovia.
Sotosalbos presume de su iglesia románica, una de las más bellas de la provincia de Segovia. - Foto: D.S.

Que Maroto se haya empadronado en el pueblo segoviano es algo cierto, como así lo reconoció el PP, pese a que no haya visto la luz ningún documento que lo acredite. El resto son especulaciones. Primero se apuntó que el ya senador tenía una casa en propiedad en el pueblo, algo que parece descartado. Luego que tenía buenos amigos en Sotosalbos, a quienes visitaba con frecuencia y que le habrían facilitado su vivienda para ser inscrito en el censo. Otros han apuntado que estos mismos amigos —o más bien conocidos— le habían informado de alguna casa en alquiler como domicilio para lograr integrar el padrón del pueblo. Y hay quien no tiene ninguna duda de que el secretario autonómico del PP y expresidente de la Diputación, Francisco Vázquez, le ha facilitado las gestiones, inscribiéndole como inquilino de la casa que la familia posee en la localidad.

Sea como fuere, Javier Maroto es un absoluto desconocido para los vecinos de Sotosalbos, a quien no se le ha visto por los escasos bares y restaurantes del pueblo ni por sus alojamientos de turismo rural. Le conocen de «verle en la tele». No obstante, el dirigente del PP puede pasar fácilmente inadvertido en Sotosalbos —si así lo ha querido hasta ahora— dado que su estructura urbana no responde al típico pueblo castellano. La mayor parte de las casas están diseminadas en fincas urbanas, con suficiente separación, de manera que la intimidad vecinal está garantizada, lo que supone un enorme atractivo para quienes busquen en Sotosalbos una vida tranquila y en plena naturaleza.

Es lo que le buscó hace 40 años uno de los vecinos ilustres del pueblo, que rehabilitó un antiguo molino como residencia. Es Álvaro Gil Robles, quien fuera Defensor del Pueblo y primer Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, quien, en declaraciones a El Día de Segovia, sostiene que ni él ni ninguno de los vecinos que conoce –y son casi todos- han visto a Maroto por el pueblo.

«Un feudo del PP». «Nadie le ha visto por aquí. Yo tampoco», apunta Gil Robles. Sotosalbos no solo está sobresaltado por su presencia en todos los medios nacionales por la designación del senador sino también, en clave local, por un proyecto de construcción de un camping para autocaravanas que, según sus detractores, romperá el «equilibro sostenible y la fauna salvaje» del pueblo. Algunos vecinos, entre los que está Gil Robles, han constituido una plataforma contra este proyecto, para 104 autocaravanas, que estos días está en información pública, y que supone otro de los quebraderos de cabeza para su alcalde. «Esto es un feudo del PP», dice otro vecino integrante de esta plataforma, a quien no le extraña que Sotosalbos haya sido «utilizado» para facilitar la consecución de «intereses ajenos al pueblo», en este caso para que uno de sus altos dirigentes consiga escaño en el Senado. 

La designación de Maroto, a propuesta del PP, como senador autonómico ha supuesto todo un terremoto en Castilla y León, donde aún recuerdan manifestaciones suyas contrarias a los intereses de esta tierra, como que el burgalés Condado de Treviño pasase a ser territorio alavés. Solo el PP celebró la propuesta, hasta el punto que la presidenta provincial y también senadora, Paloma Sanz se mostró «muy orgullosa» del nombramiento de Maroto del que dijo que «está trabajando muchísimo por el PP de Segovia y por los segovianos».

Por el contrario, como era de prever, los socialistas han sido especialmente críticos. El grupo socialista, el mayoritario de las Cortes, se cerró en banda a que Maroto fuera designado, hasta el punto de votar en contra de su propuesta de senadores, ya que la votación era en bloque. No obstante, Maroto —y los candidatos socialistas Teresa López y Fran Díaz— fueron nombrados en segunda votación, cuando solo era necesario la mayoría simple, que pudo armar la alianza entre PP y Cs.

Al día siguiente de su designación, el secretario autonómico del PSCyL, Luis Tudanca, señaló que su partido iba a estudiar si el empadronamiento en Sotosalbos del exalcalde de Vitoria y vicesecretario de Organización del PP era irregular. En este sentido, en una entrevista en RNE recordó que en Castilla y León la ley exige «que se viva aquí más de la mitad del año para empadronarse», algo que, a su juicio, «no va a ocurrir». «Por ejemplo, para poder recibir una renta garantizada mínima de ciudadanía en Castilla y León se exige un año de empadronamiento», apuntó Tudanca, señalando que el nombramiento como senador de Maroto suponía una «obscenidad» ya que «ni va a vivir aquí ni defiende sus intereses». Ese mismo día, el PSOE de Castilla y León dio una semana al ayuntamiento de Sotosalbos para que tramitase la anulación del empadronamiento del dirigente popular alavés, a través de una «baja de oficio» por «inscripción indebida», como prevé la legislación.

No parece fácil que el ayuntamiento de Sotosalbos atienda al ultimatum socialista para que anule el empadronamiento de Maroto. El alcalde ha declarado, a la agencia Ical, que los socialistas están en su derecho de tomar las decisiones que consideren oportunas y que ya verán cómo actúan si reciben alguna petición formal en el ayuntamiento. «No puedo dar más explicaciones», apuntó este miércoles el alcalde, que volvió a escudarse en la Ley de Protección de Datos para sortear la pregunta sobre si el dirigente nacional del PP formaba ya parte del censo de su municipio. De momento, es el vecino fantasma de Sotosalbos. Nadie le ha visto por el pueblo.