RELATOS DE FONENDO Y BATA BLANCA

Jose García Velazquez


Apuestas y juegos de azar en menores

L a proliferación de apuestas deportivas on line y de locales de juegos de azar, crece de forma exponencial. El día 15 de marzo, la Asociación Andrés Laguna para la promoción de ciencias de la salud, entregamos el premio José Ángel de Caso Canto a Adrián Mallén Marcos, por un trabajo sobre los jóvenes y su relación con los juegos de azar y las apuestas on line.

Si buscamos en Internet, nos encontramos con numerosos artículos en los que se repite el mismo comentario: aunque las apuestas están prohibidas para menores de 18 años, se comprueba en la práctica que niños y adolescentes juegan.

Algunos expertos que hablan ya de un problema de salud pública y social, con consecuencias para la salud física y mental de los adictos a los juegos de azar: depresión, insomnio, malestar intestinal, migraña y otros problemas relacionados con el estrés.

Un artículo de enero de 2019, comentado en faros.hsjdbcn.org , considera que el número de jugadores infantiles se ha cuadruplicado en solo dos años y la Comisión de Apuestas británica habla de 450.000 niños de entre 11 y 16 años que apuestan periódicamente.

Los expertos advierten que el juego on line es el doble de adictivo que el presencial. Se puede jugar desde cualquier lugar, en cualquier momento y es anónimo. Es enorme la influencia que pueden tener los famosos (actores, deportistas o presentadores) que entran en nuestras casas en los descansos de retransmisiones deportivas o de programas de máxima audiencia, para invitar a jugar, sin que nadie avise de los peligros que traen consigo estas prácticas. En realidad, «los mejores llevan en el bolsillo un casino con forma de teléfono móvil».

Ante esta situación, es urgente que se tomen medidas de prevención. El popular juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, propone que se prohíba la publicidad del juego, igual que se prohibió la del tabaco y los licores. De hecho, en la Comunidad de Madrid se ha aprobado recientemente la prohibición de los anuncios de apuestas en medios públicos.

Los colegios e institutos deben de actualizarse en este tema y explicarlo a los alumnos. Los padres tenemos un papel fundamental: por una parte, dando ejemplo y evitando participar en estos juegos de azar, que también nos pueden enganchar, y hablar con los hijos para alertarles.

Por último, es necesaria la formación en esta situación novedosa, tanto para los Pediatras, como para los Médicos de Familia y especialistas en Psicología y Psiquiatría infantil.

Urgen estas medidas, antes de que el problema se nos vaya más de las manos.