"Estamos perdiendo la esencia del fútbol sala"

Nacho Sáez
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Daniel Ibañes, que va a cumplir su tercera temporada en el Betis, habla en esta larga entrevista de la actual situación de su deporte y de Segovia, donde cree que sobrevivirá la afición al fútbol sala a pesar de la falta de un equipo en la élite.

"Estamos perdiendo la esencia del fútbol sala" - Foto: Rosa Blanco

Para muchos es el mejor jugador de la historia del fútbol sala. De un fútbol sala muy diferente al actual. En la época  de corto de Daniel Ibañes Caetano (Sao Paulo, Brasil, 6 de julio de 1976) primaba el espectáculo por encima de cualquier otra consideración. Ahora hasta él se aburre con esas reglas que se parecen más al fútbol que a un deporte que se distinguió por la diversión. El exjugador del Caja Segovia afronta su tercera temporada como entrenador y director deportivo de la sección de fútbol sala del Betis y se ha marcado el objetivo de «adaptarme a lo que hay». «Pero si las normas cambiaran ayudarían al espectáculo», señala. 
¿Termina más cansado una temporada como entrenador que como jugador?
Sí, bastante más. Como jugador terminas un partido, te vas a casa y no le das vueltas. Sin embargo, como entrenador, nada más acabar el partido ya estás pensando en el siguiente, en la siguiente semana… Es totalmente distinta la forma en que se vive. 
Incluso le ha cambiado el carácter a lo mejor.
No. Sigo siendo tranquilo, no me ha cambiado mucho el carácter.
¿Pero le sigue ilusionando el fútbol sala?
Voy a intentar explicarlo por partes. Como entrenador sé que tengo que volver a aprender lo que es nuestro deporte. Creo que ha cambiado tanto que yo mismo tengo que reciclarme, empezar y ver el deporte como está ahora y no como era antes.
Como director deportivo busco cosas que no buscaba cuando estaba en Inter. Gente fuerte, competitiva… Antes buscaba gente con uno para uno, con buen disparo… Sería el caso de Bateria cuando vino, Rafa, Pola, cuando les trajimos para Inter.
Y como aficionado cada vez me gusta menos porque ahora sí estamos siendo de verdad futbito en vez de fútbol sala. Jugamos casi partidos de fútbol en una pista de fútbol sala. 
¿Y le da pena eso?
La gente habla de evolución de nuestro deporte, que ha evolucionado y que por eso las cosas son más complicadas. Pero creo que estamos perdiendo la esencia de nuestro deporte, que es el uno para uno, gente que regatea, partidos con muchos goles. Y esto la verdad es que es un poco triste.
¿Cree que estas circunstancias espantan al aficionado?
Sí, yo creo sí. Los que analizan mucho los partidos sacan alguna cosa, pero para un aficionado que va a disfrutar y a ver goles creo que llega a ser aburrido incluso. 
¿Ve posibilidades de que se pueda dar marcha atrás en este proceso?
Lo que he dicho. Creo que hemos evolucionado. Antes no había vídeos, ahora los hay por todos los lados, te analizan, saben cómo juegas, cómo dejas de jugar… Esto antes lo hacían los jugadores y hoy se lo ponemos tan fácil los entrenadores que los jugadores se han vuelto cómodos. Creo que la generación que viene, con tanta tecnología, no va a ser capaz de recuperar lo que hemos hecho los que jugábamos antes. Pero si las normas cambiaran ayudarían al espectáculo.
Era otro deporte ¿no?
Sí, es lo que digo. Ahora es el fútbol en una cancha de 40x20.
Los resultados mandan para un entrenador, pero ¿intenta introducir al menos parte de su esencia?
Es muy muy complicado. Lo pasado pasado está y ahora nos tenemos que reciclar, adaptar a lo que hay y empezar no sé si de cero pero casi. Como digo, antes los jugadores pensaban mucho más, sacaban conclusiones, ayudaban al entrenador y hoy en día un 95 por ciento de las cosas las tiene que sacar el entrenador.
En el Betis entrena a Burrito, que en Segovia maravilló por su calidad técnica. Hoy, sin embargo, parece casi un jugador más al lado del resto.
Sigue habiendo pocos como él. Dyego el del Barça, Burrito… Antes era más fácil contar con los dedos de una mano a los que defendían y corrían que los que intentaban el uno para uno. Se ve, además, en los brasileños. Quitando a Ferrao y a Dyego son pocos los que vienen aquí y regatean y desequilibran. Todo el fútbol sala ha cambiado bastante. O ha evolucionado, si se prefiere llamarlo así. 
En su caso por lo menos trabaja en un club con una estructura envidiable.
Sí, la verdad es que sí. Quizás el futuro sea este, que los clubes de fútbol empiecen a entrar en el fútbol sala. Sabemos que es algo complicado, pero sería el futuro porque es un club que no va a desaparecer. No dependes de una sola persona –nosotros pasaremos por ahí y el club seguirá– y lo que tenemos es lo mismo que tiene el fútbol. Servicio médico, fisioterapeutas… Todo. Nos tratan muy bien.
¿Tienen presión por subir a Primera?
Sí. Yo que voy a hacer mi tercera temporada en el Betis siempre la he notado. En la primera, como llegué mediado el curso, quizás tenía menos. Pero el año pasado teníamos que subir sí o sí y no ha podido ser, y este año pasa lo mismo. Hay que subir sí o sí. 
¿Qué tal vive en Sevilla?
Bien, bien. Como soy muy tranquilo, vivo bien. La familia se ha venido conmigo, están todos conmigo y la verdad  es que estamos muy a gusto y muy contentos. Gracias al respaldo del club sabes que estás trabajando en un sitio en el que, aunque sea triste decirlo, vas a cobrar al mes y no vas a tener ningún problema, así que al final vives a gusto y tranquilo.
¿Le hacía falta un sitio así, en el que poder asentar a la familia al menos un tiempo?
Nosotros tenemos claro que el futuro está aquí en Segovia y que vendremos a vivir aquí. Pero es cierto que esta experiencia es buena para todos. Para los niños y para la familia es importante saber que hay más cosas por ahí y que no pasa nada por moverte si estás a gusto. 
¿Ha tenido opciones de cambiar de aires a lo largo de este verano?
No, este verano no. Cuando hablé con el club y me ofrecieron ser director deportivo, ni lo planteé ir a otro sitio. Lo venía hablando con el club desde diciembre. Me dijeron que si quería entrenar si subíamos a Primera y les dije que no porque me habían comentado que hacía falta alguien en la parcela deportiva del club. Prefería estar en la dirección pero claro, era siempre que estuviésemos en Primera. Al no subir hubo un poco de incertidumbre, pero al final el club ha decidido contar conmigo para que crezca la sección de fútbol sala del Betis.
¿Le apetece entonces más el futuro en los despachos que en la cancha?
Tengo que cambiar bastante mi manera de pensar, primero, para volver a entrenar, estar bien y, como le he dicho antes, entender este deporte como es ahora y no como fue antes. 
Es muy sincero…
No, es una tontería que yo cuente una milonga. Es la realidad. A lo mejor no es que no esté preparado sino que necesito volver a aprender lo que está pasando.
Y lograr volver a ilusionarse, en definitiva.
Estoy ilusionado con el tema de la dirección deportiva. 
Varios ex del fútbol sala de Segovia han recalado en el Betis. ¿Sale Segovia en las conversaciones que tienen allí en Sevilla?
No es que hablemos pero como este año ha sido complicado para Segovia sí que salía el tema. No sabíamos lo que iba a pasar con ellos, si iban a seguir o no...
¿Y a usted le da tiempo para atender al Segosala?
Este año ha sido el que menos he hecho, pero al final acabé ayudando con la parte de Juvenil y de Tercera, es decir, con los adultos. Y ahora cuando empecemos veremos qué funciones tiene cada uno e intentaré ayudar lo máximo posible a pesar de la distancia.
¿Está satisfecho con la marcha actual del club?
Sí, lo que pasa es que cada vez es más complicado porque son más niños y hay menos entrenadores titulados. Y nosotros lo que no queremos es perder nuestra filosofía, no queremos que un padre entrene a un hijo. Nos gustaría seguir teniendo entrenadores titulados y creo que la escuela está yendo  bastante bien.
¿Han recibido muchas llamadas tras la desaparición del Segovia Futsal?
Sí, nos comentaron la posibilidad de coger la cantera del Segovia Futsal, pero no íbamos a ser capaces de atenderles como se merece y esto no nos gusta. Buscamos que los chavales estén a gusto, que tengan una persona titulada con ellos… Es una pena no poder ayudar, pero tenemos que seguir nuestro camino y Segovia ha seguido el suyo.
¿Descarta que el Segosala llegue a jugar algún día en Primera División? De momento están en Tercera.
Es que Primera está muy lejos. Y no sé si la ciudad soportaría ayudar a un equipo como ha pasado o si nosotros vamos a tener la capacidad de llegar hasta ahí. Yo creo que lo que estamos haciendo lo estamos haciendo bien. Todos los años nos ofrecen jugar en Segunda B y hasta ahora no hemos aceptado porque económicamente no lo vemos viable y tampoco queremos prometer algo que no podamos cumplir.
¿Temen que la afición al fútbol sala en Segovia se pueda resentir?
No, no creo. Al final salen muchos jugadores que acaban jugando en otro sitio. Segovia es una ciudad que está bien para el fútbol sala porque hace frío. Creo que seguirá habiendo. Segovia es una cuna para el fútbol sala y seguirá apostando por él.
¿Hay una crisis en el ámbito formativo en Segovia? Hace mucho que no sale un jugador para Primera División.
Hay un problema. Se cree que de aquí han salido muchísimos jugadores y no es así. Si no me equivoco, ahora mismo es Lin, Rubén, Charly y Álvaro. A lo mejor alguno se me olvida, pro no hay muchos. Las oportunidades no son fáciles porque viene mucha gente de Madrid. Si un equipo con gente de Segovia no puede estar en Primera o en Segunda, nos tendremos que acostumbrar a eso. También pongo como ejemplo a Segosala. Nuestra plantilla está formada por gente de Segovia y llevamos dos años quedando segundos en Tercera. No hemos ganado la Tercera con gente de Segovia, así que no sabemos si está preparada para dar este salto o no.
¿Cómo ha vivido la situación del Segovia Futsal?
Ha sido duro para todos porque el fútbol sala de élite se ha acabado en Segovia hasta dentro de unos años. Es complicado que vuelva a haber un equipo arriba y eso es difícil para todos. Pero ya arrastraba problemas del año pasado. No es que lo previera, pero más o menos se veía venir.
¿Ha sido un fracaso de Segovia como ciudad?
No, yo no creo que sea un fracaso de la ciudad, ni del club ni de nadie. Son las circunstancias las que han llevado a eso, pero poco a poco era algo que se veía que podía pasar. Nosotros, como Segosala, habíamos firmado un convenio y han utilizado bastantes jugadores nuestros, que era lo que queríamos. No nos alegra ni nos gusta lo que ha pasado.