Cinco minutos contra la despoblación

DS
-

El éxito de convocatoria de la España Vaciada va a exigir indirectamente medidas concretas más allá de los gestos para que un paro de sólo cinco minutos implique un movimiento social e institucional sostenido en el tiempo

El paro de 5 minutos promovido por la Coordinadora de la España Vaciada para este viernes a las 12.00 horas está cosechando un notable éxito de difusión y convocatoria desde hace días. También con la implicación del Ayuntamiento y la Diputación de Segovia, con una concentración en el Palacio Provincial. Y la propagación de la movilización por redes sociales, ya con fotos de las distintas concentraciones en numerosos pueblos de esta provincia y de otras muchas, con carteles de la ‘E Revuelta de la España Vaciada’, promete amplificar el mensaje contra la despoblación de manera extraordinaria. Claro que luego falta que alguien lo escuche y se actúe más allá de la pancarta para que cinco minutos contra la despoblación sean más que eso, cinco minutos.
La principal reivindicación ha quedado clara también: un Pacto de Estado contra la despoblación, así como «la puesta en marcha de una nueva política de vertebración territorial que atienda a las provincias y territorios que han sufrido el vaciamiento poblacional, al haberse favorecido el desarrollo de otras zonas del país en detrimento de provincias como Segovia», tal y como se recoge en un comunicado difundido por la Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia (Codinse), uno de los dos grupos de acción local de la provincia, junto con Segovia Sur, que forma parte de esta plataforma, en la que también están UCCL de Segovia,Escuelas Campesinas,Ismur, Colectivos de Acción Solidaria o la Agrupación de Asociaciones de la Tierra de Pinares.
«El objetivo de este nuevo acto reivindicativo, que no va contra nadie sino por el futuro de Segovia y de otras zonas de la España Vaciada en igualdad de condiciones que nuestra provincia, es llamar la atención a los gobiernos, instituciones y partidos políticos, sobre la urgencia de impulsar una nueva política de vertebración territorial que reconozca la potencialidad que tiene el medio rural y que subsane el abandono que durante décadas ha sufrido», prosiguen desde la coordinadora.
Paro en Lastras de Cuéllar.Paro en Lastras de Cuéllar. - Foto: DSEl Documento de la España Vaciada que recoge estas demandas como base, y que se puede consultar en internet, urge a un reequilibrio económico y de cohesión territorial que dé respuesta a los mandatos recogidos tanto en el artículo 138 de la Constitución Española como en el 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en los que se establece que el Estado «velará por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español»; mientras la UE se compromete a «reducir las diferencias entre los niveles de desarrollo de las diversas regiones y el retraso de las regiones menos favorecidas».
Con el paro de cinco minutos se reclama también un Ministerio específico, dada la magnitud del problema, o al menos una Secretaría de Estado, para abordar este reto «de forma consciente, decidida e inmediata». Además, se propone un mecanismo estable de financiación que permita conseguir esos fines con independencia de los gobiernos que haya en cada momento.
Ese Pacto de Estado creen que debe incluir una reforma de las actuales políticas de equilibrio y cohesión territorial en España, priorizar la ejecución de las infraestructuras pendientes y de las telecomunicaciones, impulsar la actividad económica y garantizar los servicios a la población y vivienda en las zonas afectadas, además de empoderar al medio rural y hacer cambiar la imagen con la que es visto desde las ciudades.
Cinco minutos contra la despoblaciónCinco minutos contra la despoblación - Foto: Como decía la Coordinadora en la víspera del paro,«es importante que los segovianos, junto con el resto de la España Vaciada, salgamos a la calle a concentrarnos para que quienes nos gobiernan sepan que todos paramos... para que nadie nos pare».