Talento en precario

Nacho Sáez
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Débora Cerdán, que acaba de ingresar en la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología, trabaja con un contrato de guardias en el Hospital General de Segovia.

Talento en precario

Es doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, miembro del International Parkinson Disease Genomics Consortium, ha defendido más de treinta comunicaciones en congresos tanto nacionales como internacionales y acaba de ingresar en la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Sin embargo, Débora María Cerdán Santacruz (Madrid, 15 de noviembre de 1987) se tiene que conformar de momento con un contrato de guardias en el Hospital General de Segovia. «Y me siento una privilegiada en comparación con lo que veo por ahí», dice. A pesar de que tanto el Ministerio de Sanidad como la Junta de Castilla y León se han propuesto retener a los MIR que acaben su residencia, la precariedad laboral sigue marcando el día a día de los profesionales del sistema de salud. Un mal contra el que se ha propuesto luchar la propia Cerdán en su nueva responsabilidad al frente del Área de Neurólogos Jóvenes de la SEN.

Su tarea consistirá en promover actividades e iniciativas formativas destinadas a médicos noveles especializados en este ámbito, coordinar la bolsa de trabajo que gestiona la organización y presidir el Comité Ad-Hoc de Neurólogos Jóvenes. Un ocho por ciento de los primeros cien números del MIR escogieron esta especialidad en 2018, frente al seis por ciento que lo hizo en 2017, según apunta la SEN, que también destaca que es una de las más demandadas entre los candidatos. Detrás de estas cifras, sin embargo, se esconde una realidad compleja para quienes se decantan por esta rama de la Medicina.

«Para mí es la más bonita que hay. Es súper compleja y hay mucho por descubrir, porque hasta hace pocos años no había tratamientos terapéuticos para muchas de las enfermedades que tratamos. Pero también hay mucha presión asistencial y mucho neurólogo joven con contrato precario», argumenta Cerdán, que reconoce que uno de los objetivos de la nueva junta directiva de la SEN es ejercer la presión necesaria para la mejora de las condiciones laborales de los profesionales. «No es solo por nosotros, sino sobre todo por el sistema. Ahora mismo la lista de espera en las consultas se demora, los tiempos de atención y asistencia a los pacientes son ridículos, estos hacen un mal uso de las urgencias por los retrasos... No hay especialistas suficientes», subraya.

Débora Cerdán (tercera por la derecha), junto al resto de integrantes de la nueva directiva de la SEN.Débora Cerdán (tercera por la derecha), junto al resto de integrantes de la nueva directiva de la SEN. - Foto: Sociedad Española de Neurología

Ella es testigo de esas deficiencias desde su posición en el Hospital General de Segovia, donde trabaja –cuando la toca– de tres de la tarde a ocho de la mañana los días laborales y las 24 horas los fines de semana y los festivos. Jornadas en las que ha podido comprobar cómo el progresivo envejecimiento de la población en Segovia ha facilitado el avance de las enfermedades neurológicas, aunque los jóvenes no se libran. «El ictus, por ejemplo, se ha asociado con la gente mayor tradicionalmente, pero todos estamos expuestos y se ven muchos casos de personas de 30, 40 o 50 años que los sufren», señala esta doctora madrileña.

Los recursos públicos para atender esas situaciones, eso sí, han mejorado. En Segovia, el Hospital General cuenta desde hace dos años con una unidad de ictus precisamente. «Estas unidades han demostrado que reducen la estancia media hospitalaria, la mortalidad y la dependencia, así como las complicaciones sistémicas y las neurológicas. La atención a los pacientes afectados por un ictus mediante sistemas de cuidados organizados mejora sustancialmente sus expectativas de supervivencia e independencia funcional en todos los tramos de edad, aunque beneficia particularmente a aquellas formas de ictus de mayor gravedad», remarcaba la Consejería de Sanidad cuando puso en marcha la de Segovia, que ya atesoraba un equipo de ictus que se encargaba de poner en marcha ante cada caso el ‘código ictus’, un protocolo y unas medidas de actuación para la rápida asistencia al paciente. «La creación de la nueva unidad de ictus es un paso más en el trabajo de este equipo, ya que es muy relevante para el correcto abordaje del ictus una evaluación urgente que permita valorar cuál es el mejor tratamiento en las primeras horas tras producirse el incidente cardiovascular», concluía la administración.
INVESTIGAR. Junto a este recurso, el área de Neurología del Hospital General alberga una consulta monográfica de neurovascular y esclerosis múltiple. «Yo soy defensora de los neurólogos generales con el objetivo de que estemos al día de todo, pero también es importante que haya unidades monográficas. Cuando tienes un volumen amplio de pacientes con la misma enfermedad, es más fácil que puedas tener un conocimiento mayor de todo lo que tiene que ver con esa dolencia. Todavía queda mucho por investigar y descubrir», apunta la doctora Cerdán, que recuerda que «antes ingresaban personas con ictus sin que se pudiera hacer prácticamente nada y ahora, en Segovia, tenemos un neurólogo de presencia que acude a urgencias en cuanto se detecta un ‘código ictus’».

Aun así los neurólogos echan en falta un plan nacional para combatir estas enfermedades («Hay muchas diferencias entre unas comunidades autónomas y otras», asevera esta médico), y las labores de prevención que puede llevar a cabo la población se antojan claves para reducir su prevalencia. «Siempre aconsejamos mantener hábitos de vida saludables, no fumar, realizar actividad física... Tener una buena reserva cognitiva no hace desaparecer la enfermedad, pero sí frena su progresión», reflexiona Cerdán sentada en su despacho de las consultas de Neurología, rodeada de fotografías de algunos de los neurólogos más importantes de la historia de la Medicina.

Aunque aspira a conseguir un contrato mejor, Segovia es el lugar que ha elegido para crecer profesionalmente durante los próximos años. «Aquí he encontrado un equipo que a nivel científico y profesional es impresionante, pero que a nivel humano no se encuentra en ningún otro sitio. Yo ya los considero mi familia», concluye. Tras realizar la residencia, en mayo de 2018 consiguió el puesto de guardias que ostenta actualmente en el Hospital General, donde no ha parado de formarse hasta ser nombrada responsables del Área de Neurólogos Jóvenes de la SEN. Un talento al servicio de los segovianos.