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Segovia, entre récords de casos y los polémicos test móviles

David Aso
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Su tasa en 14 días supera los 4.000 casos, cuando antes de esta ola el récord era de 2.170, y la capital pasa ya de 5.000 · Los 'test móviles' generan confusión sobre quién puede acudir y críticas por la "falta de cualificación" de los que los hacen

Segovia, entre récords de casos y los polémicos test móviles

Segovia se mantiene entre las tres provincias del país con peores cifras de contagios. Con la sexta ola completamente desbocada, su tasa de incidencia acumulada en 14 días ya superaba el miércoles los 4.000 casos por cada 100.000 habitantes y la capital se situaba por encima de los 5.000, sólo por debajo de Palencia. No en vano, cinco de las seis provincias españolas con mayor IA14 son de Castilla y León y sólo dos superan a Segovia, donde los récords se marcan prácticamente a diario. Su curva de contagios, que casi dibuja una pared por el ritmo en que sube, lo sigue haciendo a pesar de la cantidad de positivos que tienen que estar pasando desapercibidos para Atención Primaria, completamente desbordada, dando citas para enfermedades comunes a varias semanas vista, atendiendo positivos con demoras de hasta cinco días y, como ya informaba El Día el pasado 31 de diciembre, sin hacer test a contactos estrechos de infectados salvo que presenten síntomas. 

Aun así, los partes diarios de situación siguen reflejando cifras absolutamente inéditas en toda la pandemia, hasta el punto de que el récord de 356 contagios en una sola jornada que se registró el 16 de enero de 2021, que permaneció vigente durante más de once meses, se ha batido nueve veces en los últimos 14 días, según datos oficiales de la Consejería de Sanidad actualizados hasta el miércoles 5 de enero. Y además duplicando prácticamente aquella cifra en partes como los de ese mismo miércoles y la víspera, con 685 y 686 nuevos casos confirmados, respectivamente. 

El Complejo Asistencial de Segovia empieza a acusar además el aumento de los contagios y en una semana ha visto cómo el número de pacientes covid ingresados en planta se duplicaba, al pasar de 12 el 29 de diciembre a 24 el 5 de enero, si bien los que están en UCI seguían siendo cuatro. Cierto es que ahora, gracias sobre todo a la vacunación, ingresan menos de un 1% de los positivos que se están registrando en la provincia, cuando hace un año lo hacían en torno al 8%; y la letalidad del virus, con la nueva variante omicron siendo ya mayoritaria (hace dos semanas tenía una predominancia inferior al 25% y ahora ya supera el 60%), tampoco tiene nada que ver con la de meses atrás. En Segovia, concretamente, 'sólo' se han registrado dos muertes relacionadas con la pandemia en todo diciembre, ambas dentro del hospital público, y es la cifra mensual más baja desde que se desató la crisis sanitaria, junto con las de julio y octubre de 2021. 

Segovia, entre récords de casos y los polémicos test móvilesSegovia, entre récords de casos y los polémicos test móvilesDe hecho, el balance oficial de mortalidad covid refleja 1.005 fallecidos, y de todos ellos, 947 (el 94%) se registraron entre marzo de 2020 y febrero de 2021. Ya en marzo de 2021 se quedaron en 14 y en los meses siguientes hubo nueve, seis, cuatro, dos, nueve, cuatro, dos, cinco, dos… Y uno en los primeros días de enero. 

A tal descenso de la mortalidad y el aumento relativamente contenido de la presión hospitalaria se sigue aferrando la Junta para no aplicar restricciones, con una ocupación media en UCI (contando pacientes con todo tipo de patologías) del 72% en la Comunidad y del 45% en Segovia, aunque en Valladolid y Salamanca ya las hay por encima del 90%. Mascarilla, distancia, lavado de manos y sentido común son así las herramientas básicas de protección de cada cual, aparte de la vacunación, por supuesto. El consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, advertía el miércoles precisamente que el 80% de los pacientes de menos de 50 años ingresados en UCI no están vacunados, a pesar de que estos son menos de un 15% de la población; claro que también se pueden leer los datos a la inversa, por lo llamativo de que haya personas con menos de 50 años ingresadas en UCI a pesar de estar 'inmunizadas'. 

En este contexto, el consejero de Sanidad dejó claro que la Junta no piensa en restricciones «de momento», y aseguró que no se han marcado ningún umbral límite de ocupación hospitalaria a partir del cual se decida a aplicarlas, a diferencia de lo que venía sucediendo en olas anteriores, entonces con Cs al frente de Sanidad con la ya exconsejera Verónica Casado. «No hay una cifra mágica, una cifra llave a partir de la cual se deciden hacer unas cosas u otras, sino la tendencia que lleva la evolución de los datos de hospitalización», señaló Vázquez. Y en cuanto a las restricciones, «hay que valorarlas muy bien en el momento actual», añadió en alusión a la baja mortalidad y la presión hospitalaria contenida, a la vez que aludió a otras comunidades que sí aplican restricciones y «tienen velocidades de aumento de contagios superiores». En España, efectivamente, hay tres comunidades con mayores tasas aunque, al mismo tiempo, cinco de las nueve provincias de Castilla y León están entre las seis de España con peores datos. 

El comité de expertos que asesora a la Consejería de Sanidad sí planteó justo antes de navidades medidas como la prohibición del consumo en barra en los establecimientos hosteleros y la limitación de las mesas a diez comensales, pero la Junta las descartó. En aquella reunión estuvo como invitado el presidente del Colegio de Médicos de Segovia, Graciliano Estrada, quien declina opinar al respecto, dado que «la competencia sobre la aplicación de medidas la tiene la Junta», mientras destaca cómo esta ola «se está comportando de manera diferente al resto». «Ya era conocido que la vacuna no iba a evitar el contagio, pero al menos se está viendo una importante disminución de los casos graves». Aunque, dada la alta transmisibilidad que está teniendo ahora el virus, sobre todo por la nueva variante, «el primer eslabón de la cadena asistencial está sufriendo muchísima presión», apunta en referencia a «los compañeros de Atención Primaria, que están teniendo que asumir un sobreesfuerzo tremendo que hay que reconocerles». 

Por otra parte, la presión se está agravando además por los propios contagios que están sufriendo los profesionales sanitarios: el 30 de noviembre sólo había tres positivos entre los que trabajan en Segovia; el 8 de diciembre subieron a 5; el día 14 a 12, el día 21 a 35, y en las dos últimas semanas se han duplicado, al pasar de 35 positivos el 21 de diciembre a 69 el 4 de enero. 

POLÉMICAS UNIDADES MÓVILES DE TEST. Con idea de paliar la saturación de los centros de salud decidió la Junta contratar a tres empresas privadas para que lleven a cabo test en unas unidades móviles que han iniciado su periplo por la Comunidad esta semana, pero no sin polémica. «Cumplimos con el objetivo de evitar que personas con síntomas acudan a hacerse un test a nuestros dispositivos de Atención Primaria y Hospitalaria», decía este miércoles el consejero de Sanidad. Pero la confusión ciudadana ha sido notable en casi toda Castilla y León, y Segovia no ha sido una excepción. No en vano, después de que en un principio se anunciara la semana pasada desde Valladolid que estas unidades irían destinadas a reforzar las labores de rastreo y realización de test, la Gerencia de Asistencia Sanitaria precisó el lunes que la que el martes empezaría a funcionar en el parking interior de la Biblioteca Pública de Segovia sólo iba a atender a pacientes que ya hubieran dado positivo en test de farmacia y fueran derivados desde Atención Primaria. Aun así, numerosos segovianos se acercaron ese día pensando que se encontrarían con algo parecido a los cribados masivos de olas anteriores, pero no. 

No obstante, ese mismo martes por la tarde, la Gerencia de Asistencia Sanitaria informó de que, el miércoles y el viernes, la unidad móvil sí que atendería a personas de las zonas de salud de la capital o de Segovia Rural con síntomas sospechosos de covid, igual que también cuenta con hacer el día 10 en Cuéllar. «He de reconocer que en alguna provincia la información no ha fluido totalmente», decía el miércoles el consejero de Sanidad. 

Pero la polémica con las unidades móviles no se ha limitado a la confusión con los ciudadanos, después de que los colegios profesionales de Enfermería de diversas provincias de la Comunidad, (incluido el de Segovia), así como del sindicato Satse, al asegurar que el personal que realiza estas pruebas no tiene la debida cualificación. 

El Sindicato de Enfermería ha registrado por ello un requerimiento ante la Consejería de Sanidad «para que en cumplimiento de la normativa estatal, la realización de test de antígenos que se están llevando a cabo a través de las unidades móviles sean realizadas por profesionales sanitarios, enfermeras/os y/o médicos, ya que son los únicos profesionales legalmente cualificados y habilitados para ello», advirtió el miércoles. Según añadió, las tres empresas que se han adjudicado este servicio han contratado, «con el aval de la Consejería de Sanidad e incumpliendo la normativa de carácter estatal, a técnicos de emergencias sanitarias, y en algunas provincias a auxiliares de Enfermería que no tienen las competencias para realizar ningún tipo de prueba diagnóstica». 

El Colegio de Enfermería de Segovia, por su parte, manifestó también su «total desacuerdo» con la manera en que se han organizado las unidades móviles de test, «siendo realizados por profesionales que no están cualificados y autorizados para ello». «No podemos entender, ni admitir, que una función que recae sobre los profesionales sanitarios cualificados sea realizada por personal de otras profesiones que no está preparado para ello», recalcó, al tiempo que avanzó que ya está «realizando las acciones oportunas para llevar a cabo una denuncia por intrusismo profesional». Y entretanto, la sexta ola buscando su techo, con previsión de que aún suba varias semanas más, mientras se confía en que no lo haga tanto como para elevar la presión hospitalaria a los niveles de hace un año.