Los cultivadores de judión piden poder ir al huerto

David Aso
-

La asociación asegura que "peligra seriamente" la producción de este año y "los ingresos de muchas familias que refuerzan su economía" con este y otros cultivos, ya que el Estado de Alarma prohíbe ir a las parcelas de autoconsumo

Preparado de las varas para entutorar el judión.

La Asociación de Cultivadores del Judión de La Granja ha remitido este lunes un escrito a la Subdelegación del Gobierno en Segovia para trasladarle su preocupación por el peligro que conlleva para sus cultivos la prohibición de ir a trabajar las parcelas, abandonadas desde hace un mes por el Estado de Alarma. El sector primario se considera esencial, pero no los huertos de autoconsumo, que son mayoría en el caso de la legumbre más emblemática de la provincia. Si por ejemplo el titular hubiera gallinas allí no habría problema legal para acudir, pero no si sólo hay producción agraria, y así sucede a pesar de que el autoconsumo de este y otros productos de la huerta supone en muchos casos no un simple entretenimiento, sino una aportación importante para las economías domésticas.

Sólo en el municipio de La Granja son 192 personas las que integran esta asociación, que pide que el progresivo levantamiento de las restricciones les tenga en cuenta lo antes posible para salvar sus cultivos. Tal y como explican, el judión se siembra a mediados del mes de mayo y requiere una preparación previa de los terrenos, además de una limpieza de las caceras para el riego, ya que es frecuente que todos los años escasee el agua en los meses de julio y agosto.

“Si no se permite a los hortelanos acudir a cultivar sus parcelas, peligra seriamente la producción del Judión de la Granja de este año, y por ende los ingresos de muchas familias que refuerzan su economía como antaño con el autoabastecimiento de productos de la huerta y con el comercio del judión”, sostienen desde la asociación.

En otras comunidades autónomas como Galicia o Valencia sí se han improvisado normativas para paliar esta situación derivada del decreto estatal y permitir acudir a los huertos de consumo bajo ciertas condiciones. “Hemos solicitado que se regule en nuestra Comunidad lo mismo, con el compromiso por parte de esta asociación de realizar las labores de mantenimiento y cultivo en los términos que se dicten, guardando en todo momento las medidas preventivas que se han establecido por las autoridades sanitarias para la prevención y protección contra la Covid-19”, continúan.

Las parcelas se encuentran valladas individualmente, tienen una superficie media de entre 400 y 500 metros cuadrados y se encuentran en la localidad, “por lo que los desplazamientos serían mínimos”. “Muchos de los hortelanos, jubilados ya, suman al estado de ánimo que les provoca el confinamiento el ver cómo se están echando a perder sus semilleros y plantones por la obligada falta de cuidados”.