España trabaja en una solución contra el coronavirus

EFE
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Varios ensayos clínicos buscan respuestas en fármacos empleados contra el ébola, la malaria o el sida, con el objetivo de frenar la progresión de la infección, acortar el tiempo de contagio y curar antes al paciente

España trabaja en una solución al coronavirus - Foto: Oscar Cañas Europa Press

España aborda desde este lunes en varios ensayos clínicos posibles soluciones al coronavirus con el uso de fármacos que ya se han empleado previamente en el tratamiento del ébola, la malaria o el sida y que se probarán en grupos de pacientes voluntarios en hospitales de Madrid, Cataluña y el País Vasco.

En el caso de Cataluña, en el ensayo participan 195 enfermos leves que han dado positivo por coronavirus y unos 3.000 contactos de estos pacientes, todos ellos de la provincia de Barcelona.

El médico e investigador de la Fundación contra el Sida del Hospital Germans Trias i Pujol, de Badalona (Barcelona), Oriol Mitjà, ha explicado en rueda de prensa que el objetivo es frenar la progresión de la infección acortando el tiempo en que un enfermo positivo infecta a otras personas, ya que hasta ahora se ha constatado que cada afectado por el coronavirus puede contagiar a tres personas.

La medicación a estos contactos persigue que, por una parte, no lleguen a tener síntomas, y, por otra, que dejen de ser infecciosos en la fase presintomática (cuando la persona aún no nota ningún síntoma).

"Esperamos resultados rápidos, en unos 21 días", ha indicado el investigador, para saber si la combinación de los medicamentos, largamente probados, reduce la rápida transmisión del coronavirus.

Mitjà ha precisado que dos laboratorios farmacéuticos han colaborado proporcionando los medicamentos necesarios y que se espera que la Fundación Bill y Melinda Gates pueda aportar recursos económicos.

Los fármacos que se han escogido para este ensayo son la hidroxicloroquina, que se usa contra la malaria, inhibe la vía de entrada del virus en la célula y actúa contra el crecimiento dentro de la célula, y un antiviral, el Darunavir, que tiene un efecto inhibidor la proteasa, una enzima que está dentro del virus y la ayuda a crecer.

Esta nueva vía de ataque al contagio del coronavirus servirá si los ciudadanos cumplen con el aislamiento y la cuarentena, ha indicado el investigador.

 

Remdesivir, para curar antes al paciente

En Madrid, el Hospital de la Paz participa también desde este lunes en dos ensayos clínicos internacionales para combatir el COVID-19, la enfermedad que transmite el coronavirus.

Según ha explicado a José Ramón Arribas, jefe de sección de Medicina Interna-Enfermedades Infecciosas del Hospital de La Paz-Carlos III, los ensayos incluirán a "entre veinte y treinta pacientes" en dos grupos: unos con neumonía grave y otros con una afectación menor, en los que se analizará si el medicamento ofrece mejores resultados que la terapia de soporte que actualmente se está administrando.

En este caso, a diferencia de Cataluña, el tratamiento "va más enfocado a la curación del paciente, no tanto a evitar la propagación del coronavirus", según el doctor Arribas, que ha aclarado que en este ensayo pueden participar enfermos a partir de 18 años, de forma voluntaria y con consentimiento informado.

El medicamento escogido, en colaboración con el Laboratorio Gilead, es el Remdesivir, un "análogo de nucleótidos, que interfiere en la replicación de los virus atacando su ARN y frenando su extensión en las células del organismo que ha invadido", según ha explicado la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en un comunicado.

El Remdesivir ya se utilizó en el tratamiento del ébola y también ha sido empleado previamente en La Paz para el tratamiento de pacientes graves con Covid-19 como medicamento de "uso compasivo".

El jefe de sección de Medicina Interna-Enfermedades Infecciosas de La Paz ha aclarado que es "bien conocida la seguridad" de fármaco tras la crisis del ébola. Con respecto a posibles efectos secundarios explica que, aunque generalmente "se tolera bien", en algunos pacientes puede producir una bajada de tensión.

Los primeros resultados se esperan tener en un plazo de dos meses y de ellos dependerá la posibilidad de que se autorice posteriormente un uso generalizado del fármaco.

A este mismo ensayo clínico, que cuenta con la aprobación de la Agencia Española del Medicamento y es de ámbito internacional, se ha sumado el País Vasco a través del Hospital de Cruces (Bilbao) y de nuevo Cataluña con el Clínic (Barcelona).

Como ha adelantado el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, todos los participantes en el estudio podrán interrumpir el tratamiento experimental en cualquier momento si así lo consideran oportuno los médicos responsables de su seguimiento.