Las gasolineras 'low cost' irrumpen en Segovia

Nacho Sáez
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La eliminación de las restricciones a las estaciones de servicio sin personal facilita la próxima apertura de tres nuevas en la ciudad y el alfoz. Las 'tradicionales' advierten de que peligran puestos de trabajo.

Gasolinera 'low cost' que se está costruyendo en El Sotillo. - Foto: Rosa Blanco

Hace años que proliferan en Internet los portales de búsqueda de gasolineras baratas. Localizan las más económicas en el radio de acción que se introduzca y dan a conocer los precios de los combustibles casi en tiempo real. En Segovia, esas páginas web –entre las que se incluye una oficial del Ministerio para la Transición Ecológica, ‘Geoportalgasolineras.es’–, pronto tendrán que incorporar al menos tres nuevas estaciones de servicio; una que abrirá en el Polígono Industrial de El Cerro y otras dos que lo harán en El Sotillo y en el Carrascalejo. Su inminente llegada ha despertado la inquietud del sector en la provincia.

Ballenoil se define como una compañía del Grupo Progeral referente en el ámbito de los centros de lavado de vehículos desde su nacimiento en 1962. Esta empresa, que también presume de ser pionera en un «innovador» modelo de gasolineras basado en el suministro «fácil» y «rápido» de combustible «de calidad» a un precio «asequible», cuenta con más de un centenar de estaciones de servicio y proyecta la apertura de otro centenar antes de febrero de este próximo año. Incluidas dos en Segovia, que seguirán la tendencia que parece imponerse en el sector.

Se trata de las gasolineras automáticas o mixtas, también conocidas como ‘low cost’, que hace dos años fueron condenadas al ostracismo y que ahora han vuelto a resurgir. Las Comunidades Autónomas –entre ellas Castilla y León– han eliminado progresivamente las normas que redactaron para obligarlas a tener personal, y la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) las ha dado un espaldarazo. Un estudio de este órgano, hecho público hace sólo unas semanas, subraya la necesidad de revisar la regulación estatal y autonómica con el objetivo de eliminar limitaciones «innecesarias» a las gasolineras automáticas, pues considera que reducen los precios en el resto de estaciones de servicio y benefician al consumidor.

El Carrascalejo es otro de los puntos del alfoz donde abrirá una estación de servicio.
El Carrascalejo es otro de los puntos del alfoz donde abrirá una estación de servicio. - Foto: Rosa Blanco

«Tienen potencial para introducir más competencia en el mercado de distribución de carburantes, beneficiando a consumidores y usuarios», remarca. «Como no tienen personal para realizar el repostaje y el pago, soportan menores costes. Además, requieren menos espacio físico que las gasolineras tradicionales, lo que contribuye a que sean más baratas y permite su instalación en zonas menos atractivas para las estaciones tradicionales». El informe también apunta que, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid la diferencia media de precios entre las gasolineras automáticas de operadores independientes y las gasolineras atendidas de los operadores verticalmente integrados alcanzó un máximo del 16,9 por ciento para el gasóleo A y del 12,3 por ciento para la gasolina 95 durante el periodo investigado (2012-2016). Y revela que la entrada de aquéllas provocó que los precios de las estaciones cercanas se redujeran en alrededor de un 0,5 por ciento en gasóleo A y de un 0,21 por ciento en gasolina 95, lo que se tradujo en un ahorro de entre quince y 24 millones para los consumidores de las gasolineras tradicionales. 

Sin embargo, España es uno de los países de la Unión Europea con menor penetración de este tipo de estaciones de servicio, según la propia CNMC. Su estudio es visto por la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae) como una oportunidad para que la Comisión Europea –a la que denunció la situación– adopte medidas «definitivas» contras las limitaciones impuestas por la mayoría de Comunidades Autónomas. Después de la obligatoriedad de contar con personal, ya desechada, algunas regiones han planteado la posibilidad de que las gasolineras automáticas tengan que tener personal en el caso de que no estén adaptadas a la Ley de Accesibilidad Universal.

CLARIFICADO. «Es una forma más sibilina de reavivar los impedimentos para que nos implantemos y funcione el libre mercado», asevera el presidente de la Aesae, Manuel Jiménez Perona, que no obstante considera que el sector «se está clarificando». La próxima apertura de esas tres estaciones de servicio en Segovia es un ejemplo, aunque por el camino otras han sufrido los perjuicios de las restricciones que se introdujeron en Castilla y León y que ahora han sido suprimidas. La gasolinera automática de Llorsoil en Valverde del Majano contrató en su momento a un trabajador para cumplir la norma de que estuviera atendida por alguien, pero dejó de abrir por las noches.

Modelo de gasolinera que Galp tiene previsto implantar en el Carrascalejo.
Modelo de gasolinera que Galp tiene previsto implantar en el Carrascalejo. - Foto:

Jiménez Perona explica que todas las que se vieron en esa situación tienen la opción de reclamar las pérdidas sufridas a la Junta de Castilla y León en concepto de responsabilidad patrimonial. En su opinión, la calidad y la seguridad se encuentra garantizada igual que en las estaciones de servicio tradicionales. «Todavía no he visto un estudio que demuestre la calidad de tal o cual aditivo que nos venden como ‘Diésel Plus’ u otras denominaciones. El aditivo básico e importante es el que tenemos todas», clama. Los potenciales beneficiarios del cambio de escenario son los consumidores segovianos, que tendrán acceso previsiblemente a combustibles más baratos cuando entren en funcionamiento las dos gasolineras de Ballenoil y la del Carrascalejo (esta será explotada por Galp a través de su nuevo concepto comercial Galp&Go). 

Los precios de la Gasolina 95 y del Gasóleo subieron en Segovia en junio cuatro céntimos respecto al mismo mes del año pasado, según los informes del Ministerio, lo que supone que llenar un depósito de 55 litros cuesta 2,20 euros más que hace un año. El presidente de la Asociación Segoviana de Estaciones de Servicio (ASES), Luis González, prefiere quedarse con que los precios se han estabilizado desde principios de año «a pesar de que la demanda mundial de petróleo sigue creciendo». Más desasosiego le genera, en cambio, el desembarco de esos tres nuevos competidores. «Segovia no es un mercado en expansión, no estamos en un momento de crecimiento, y el hecho de que haya más estaciones de servicio no quiere decir que vayamos a vender más sino que todos vamos a bajar a costa de los que se incorporan», argumenta.

Según datos ofrecidos por la Aesae, Segovia cuenta con cuatro gasolineras automáticas, que representan el seis por ciento dentro del total de 68 estaciones de servicio que existen en la provincia. «En algunas a lo mejor toca reducir plantilla e ir a un sistema parecido al suyo porque nuestros beneficios ya están muy ajustados», afirma el presidenta de la patronal de las tradicionales, quien no cree no obstante que se vayan a producir cierres. Aunque la caída en las ventas de coches y la fallida transición de momento hacia los vehículos eléctricos ahonden en la preocupación del sector ante su incierto futuro.

LOS PRECIOS MÁS BAJOS. Las gasolineras automáticas están siendo identificadas con el ‘low cost’, algo que no le gusta a David Querejeta, socio y director de Expansión de Ballenoil. «El término ‘low cost’ hace referencia a un producto barato y de poca calidad, lo que no se corresponde con lo que ofrecemos. Nuestro carburante es igual de bueno que el del resto de operadoras, porque se lo compramos a ellos. El término que hemos acuñado nosotros es ‘low good’, el mismo carburante de calidad a un precio menor», defiende. A la hora de explicar su desembarco en Segovia, señala que «después de analizar el mercado segoviano, vimos que era una de las provincias españolas con los precios más altos en carburante después de impuestos».

«Además, la poca penetración de estaciones de servicio automáticas y que haya un gran número de gasolineras tradicionales en la provincia ha hecho que Segovia reúna los requisitos necesarios para comenzar a operar», remarca. Una decisión que también cree que repercutirá en los bolsillos de los consumidores: «Creemos que con nuestro modelo de negocio, unas estaciones mixtas, ya que estarán atendidas por un empleado siempre en horario comercial y funcionando en régimen de automático por las noches, podremos bajar el precio del carburante en la zona. En otras zonas de España, hemos experimentado que nuestras gasolineras bajan de media unos diez céntimos por litro los precios de la competencia, haciendo que se beneficie el cliente. Queremos que en unos años los precios de Segovia sean los más bajos de España».

Pero Querejeta pone el acento en que no sólo la reducción de personal les permite reducir costes. «A la hora de comprar el carburante, buscamos el mejor precio, ya que, a diferencia de otras gasolineras, no tenemos la obligación de comprar a una petrolera en concreto y siempre se lo compramos al que mejor precio tiene», asegura. Los próximos meses desvelarán cómo se adaptan al mercado.