Claves de la desescalada tardía de Segovia

David Aso
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La situación epidemiológica de la provincia sigue mejorando, pero la Consejería de Sanidad sólo ve preparadas para la fase 1 las zonas básicas de Sepúlveda y Navafría, mientras crece la tensión y la presión empresarial por avanzar

La línea de evolución que contornea esta imagen revela la cifra de segovianos que siguen enfermos por covid-19 o con síntomas compatibles y está bajando desde el 4 de mayo.

En Segovia, el color verde, el que marca sin matices la vía libre hacia la desescalada (así se pintan los territorios libres de contagios de covid-19 en el mapa de incidencia de nuevos casos de coronavirus detectados en los últimos siete o catorce días) sólo se ve por la vegetación que asoma por las costuras del patrimonio. El temor de los empresarios a las consecuencias de esta lenta transición hacia la ‘nueva normalidad’ crece tanto o más que la hierba entre los sillares del Acueducto o las escaleras aledañas. Pero prevalece el criterio conservador de la Consejería de Sanidad; sin duda el más conservador del país, pensando en las graves consecuencias que tendría un rebrote del virus tanto para la salud como para la propia economía.

A estas alturas no puede sorprender que la Junta propusiera el miércoles al Ministerio de Sanidad que el próximo lunes sólo pasen a la fase 1 dos pequeñas zonas básicas de salud de la provincia, Sepúlveda y Navafría. Entre ambas sólo suman 5.125 habitantes, apenas un 3% de la población, y aun así esto implica un avance en la desescalada superior al que perfilaba la consejera de Sanidad el lunes pasado, cuando sólo Sepúlveda estaba en franca disposición de dar el paso si no tropezaba con un repunte serio en días posteriores. «Más tarde o más pronto entrará Segovia en la fase 1 con toda seguridad, pero tenemos que ir con mucha cautela», respondía entonces Verónica Casado al ser preguntada por este periódico durante la rueda de aquel día; ya lleva más de medio centenar de ruedas en dos meses, cerca de 100 horas frente a los micrófonos, más de 2.000 preguntas respondidas a los periodistas, y a estas alturas sus mensajes sólo pueden redundar, mientras la evolución del virus siga siendo la que es: con tendencia positiva desde hace semanas, pero con una mejoría que sigue siendo lenta. 

Claro que también es cierto, por otro lado, que hay parámetros que evolucionan a un ritmo notable, caso de la ocupación hospitalaria, los positivos por coronavirus o con síntomas compatibles que continúan enfermos e incluso la cifra de fallecidos, que ya ha dejado de crecer al ritmo de semanas atrás, hasta el punto de que ya son más los días en que no se registra ninguno en hospitales y residencias. Pero se partía de números pésimos, con mucha desventaja respecto a otros territorios. De hecho, Segovia representa poco más de un 6% de la población de Castilla y León, y los 5.125 segovianos que ha propuesto la Junta para la fase 1 representan un porcentaje todavía menor (2,27%) dentro de la parte de la Comunidad que aspira a avanzar en la desescalada el próximo lunes (225.657 habitantes).

La zona básica del centro de salud de La Albuera registra una de las mayores tasas de contagio de Segovia.La zona básica del centro de salud de La Albuera registra una de las mayores tasas de contagio de Segovia. - Foto: Rosa Blanco

«Vamos a seguir a los números, vamos a poner tasas de incidencia, desescalar cuando estemos seguros de que los hospitales pueden responder a un posible rebrote», decía el vicepresidente Igea el jueves. «Vamos a desinflar este globo poco a poco, intentando que no nos explote, es la manera racional. La peor estrategia sería tener que volver al confinamiento».

Cierto es también que hay números que dan más que vértigo. El Tribunal Superior de Justicia revelaba el martes que Segovia ha contabilizado 583 muertes atribuibles al coronavirus o a causas compatibles entre marzo y abril. Al día siguiente, el miércoles, el Instituto de Salud Carlos III publicaba los primeros datos del estudio de seroprevalencia, que señala que el 12,6% de los segovianos se ha contagiado. ¿Casi 600 fallecidos con ese porcentaje de contagios?, ¿a qué ritmo crecería la mortalidad si el porcentaje hubiera sido mayor?, ¿cómo crecerá la mortalidad si la seroprevalencia sigue aumentando? «La pregunta es razonable», decía Igea también el jueves. «Sabemos que los inviernos son duros, que tenemos que vacunar a la gente», cuando sigue sin haber vacuna ni tratamiento. «Pero hoy estamos mucho mejor que ayer», y al resto de Segovia le toca esperar como mínimo hasta el lunes 25 para entrar en fase 1, sin descartar en absoluto que la zona básica de la capital y alguna otra deba esperar todavía más, aunque se confíe en que no sea así.

 

Interior del Complejo Asistencial de Segovia.Interior del Complejo Asistencial de Segovia. - Foto: Rosa Blanco

1.- La capital concentra las zonas con mayores tasas de contagio

Ninguna de las zonas básicas de salud de Segovia presentaba cero casos (nivel verde) este jueves en el mapa de incidencia registrada en los últimos 14 días ni en el que cuenta sólo los últimos 7, a pesar de que la Consejería de Sanidad ha propuesto que avancen a fase 1 Sepúlveda y Navafría. Casi todas las de la provincia figuran en amarillo en el mapa de enfermos de coronavirus registrados en los últimos 14 días, concretamente, lo cual indica que estarían afectados por covid-19 o con síntomas compatibles hasta el 0,7% de los habitantes adscritos a cada una de esas zonas, contados estos a partir del número de tarjetas sanitarias asociadas al centro de salud de referencia. No obstante, permanecían con naranja en esos últimos 14 días (con un porcentaje de infectados entre el 0,7 y el 1,4%) las zonas de Segovia II (centro de La Albuera, en la calle del Parque) y Segovia III (San Lorenzo, en Vía Roma), igual que en el mapa de los últimos 7 días.

Segovia III figura en el mapa de 14 días con 148 enfermos que representan un 0,97% de las tarjetas sanitarias de esta zona; y en el mapa de los últimos 7 días, con 101 y un 0,66%.

Segovia II, por su parte, está con 138 enfermos y un 0,76% en el mapa de 14 días y con 86 enfermos y un 0,47% en el mapa de 7.

Segovia I (el centro de salud de Santo Tomás) y Segovia Rural (Alto de la Piedad) están mejor, con nivel amarillo, en porcentajes del 0,3% en 7 días y del 0,6 en 14.

En el caso de las zonas básicas de salud propuestas para pasar de fase 1 el próximo lunes, Navafría tiene 6 casos en el mapa de los últimos 14 días (0,27%) y sólo dos en los últimos siete (0,09%); y Sepúlveda, con 4 casos (0,14%) tanto en el mapa de 7 como en el de 14 días.


2.- Segovia mejora, pero sigue sin cumplir los mínimos fijados

La Consejería de Sanidad ha empezado a aplicar esta semana otros parámetros para decidir quién pasa a fase 1 como el de percibir bajo riesgo de transmisión comunitaria, de ahí el citado avance de Sepúlveda y Navafría, porque si no Segovia seguiría completamente a cero, ya que ninguna zona de salud está sin casos. Otro parámetro que ahora también aplica es la incidencia acumulada de nuevos casos confirmados por pruebas de detección molecular (PCR) positivas en los 7 y 14 días previos a la fecha de corte en que se hace la evaluación de situación, y esos datos no pueden ser superiores a 1 y 3 por cada 10.000 habitantes, respectivamente. En este sentido, la fecha de corte establecida para la evaluación de esta semana era el 11 de mayo y la provincia cumplía con estos dos parámetros al situarse en 0,84 y 2,46 positivos por cada 10.000 habitantes en siete y catorce días, dentro de los citados umbrales máximos de 1 y 3. Sin embargo, del miércoles al jueves de esta semana, en un solo día, en Segovia se contabilizaron hasta 12 positivos por PCR, el peor dato desde que la Consejería empezó a ofrecer esta estadística el pasado 28 de abril; y el máximo permisible para una semana estaría en torno a 15, por lo que ya casi se habría cubierto el cupo en un solo día. No obstante, este parámetro se debe evaluar en cada zona básica de salud, por lo que unas cumplirían y otras no.

Después se valoran también otros criterios que sí podría estar cumpliendo Segovia, como la cantidad de profesionales de referencia para vigilancia epidemiológica disponibles en los centros de salud (ha de haber un mínimo de 1 por cada 5.000 habitantes); los protocolos y la formación recibida en los centros de salud sobre las actuaciones de registro de casos y rastreo de contactos; o que haya equipos de protección individual suficientes. Y por supuesto, sigue siendo clave para avanzar la situación del hospital.

 

3.- De 331 hospitalizados con covid-19 a 45 en 6 semanas

El Complejo Asistencial llegó a contabilizar 317 personas hospitalizadas por coronavirus el 2 de abril, frente a 42 este jueves que se sumaban a otros 139 ingresados por otras causas; 181 en total que dan un índice de ocupació inferior al 70%. Asimismo, en UCI aún había 24 pacientes covid-19 el 8 de abril, mientras que este jueves eran tres, aparte de cuatro más por otras causas.

La mortalidad por coronavirus en el hospital tampoco tiene nada que ver ya con la de la peor etapa. Ya van 200 fallecidos dentro del Complejo Asistencial, pero en lo que va de mayo se han contabilizado cinco, después de que semanas atrás se llegaran a sufrir seis, siete y hasta once en un solo día (30 de marzo).

Lo que no va a cambiar de un día para otro (ni de un año para otro) es la falta de infraestructura sanitaria que sufre la provincia y que ha retratado el propio Ministerio de Sanidad con los «requisitos previos» que marca para pasar de fase. El Complejo Asistencial dispone en condiciones normales de 263 camas en planta y actualmente tiene habilitadas 293 (con 112 libres este jueves), mientras que la ratio fijada (entre 37 y 40 por cada 10.000 habitantes) indica que hay que «disponer o tener acceso o capacidad de instalar» unas 570 camas en total. Una cifra que, eso sí, es alcanzable en la medida en que se pueda recurrir a un hospital de campaña de verdad (equipado) o se asegure acceso a hospitales privados o de otras provincias. 
 

4.- Tensión empresarial ante la desescalada más lenta

Desde la perspectiva laboral y económica, los representantes provinciales de UGT y CCOO han defendido en todo momento «aplicar el criterio sanitario por encima del económico». «No se puede pasar de fase mientras no se den todas la garantías», subraya el secretario general de CCOO Segovia, Álex Blázquez. «Si no pasar de fase es negativo, un rebrote sería fatídico en lo social y también en lo económico», añade, al tiempo que advierte que estos días, por lo menos, deberían aprovecharse para asegurar una reapertura «con todas las condiciones posibles de protección para los trabajadores». «Yo creo que como norma general está habiendo sensatez y se vela por la seguridad, pero las empresas no deben olvidar que tienen que contar con nosotros para cumplir con la ley de prevención de riesgos», advierte. 

Entretanto, la tensión empresarial sube por las consecuencias de una desescalada tan tardía. «Vaya por delante que lo primero es la salud, pero necesitamos un empujón a nuestra economía porque el problema que nos vamos a encontrar va a ser tremendo», advierte el presidente de la Federación Empresarial Segoviana (FES), Andrés Ortega.

«Otra semana más en fase 0 supone perder competitividad respecto a las demás provincias y sufrir mucho, empezando por el comercio y la hostelería», añade. El volumen de negocio del comercio con cita previa es muy bajo, igual que el de los pocos restaurantes que preparan comida para recoger. «En el momento en que los hosteleros puedan abrir sus terrazas, algo se empezará a reactivar el consumo», prevé el presidente de la patonal provincial. «Y es que esto va a ser muy duro. Al ritmo que vamos nos encontraremos con que buena parte del país habrá entrado en la nueva normalidad a finales de junio y a nosotros nos faltarán todavía semanas para llegar, ¿qué turista va a venir aquí cuando todo esto termine?». En su opinión, Castilla y León está siendo «especialmente rigurosa, mucho más que otras comunidades», y «aunque la salud es lo primero, hemos llegado a un nivel en el que las personas somos conscientes de cómo debemos actuar». En ese punto medio entre el rigor sanitario y una llamada a la responsabilidad ciudadana ve la clave Ortega porque, ciertamente, ya es un hecho que Segovia está sufriendo la desescalada más lenta del país.