TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Envidia y bajona

El fútbol se acaba, lo clausuran cuatro ingleses, y este año es impar: ni Eurocopa ni Mundial. Y aquí se podía terminar todo lo que quería contarles, circunscrito a la sana envidia que me-nos provoca la Premier League y a la insana bajona del clásico verano no-futbolero en que los rumores (y no el balón) son los que copan portadas y llenan tertulias.

Sobre lo primero, decirles que Madrid y Barça y la extraordinaria capacidad competitiva de otros (un peldaño por debajo) como Atleti o Sevilla ha ocultado a base de títulos una realidad como la copa de un pino: su Liga, la inglesa, es la mejor. Puede que no hayan recogido los premios en forma de finales y títulos europeos, pero durante mucho tiempo seguimos al más necio de los pensamientos: el que determina que una competición es buena o mala solo según los resultados de los clubes más allá de las fronteras. Obviamos organización, retransmisión, marketing, calendario, ambiente y colorido, boxing day, calidad de estadios, ingresos por televisión… Y ahí nos llevan lustros de ventaja. Este año, además, lo van a ganar todo mientras aquí revientan los banquillos de los gigantes y saltan escándalos por apuestas…

Puede que la bajona también nazca de ahí, de no saber convivir con la polémica porque nos hemos acostumbrado a mirarnos el ombligo y, joder, qué susto cuando levantamos la vista… O puede que se fundamente en el páramo veraniego de cada dos años, en los que el consumidor balompédico acaba hasta los bemoles de fichajes que no (el 95%) y fichajes que sí (el miserable 5% restante), consciente de que casi todo es mentira, mera habladuría y chaladura de quien «algo debe contar». O puede que al final le haya atrapado el temido hartazgo, cuando un enfermo futbolero decide que ya ha terminado, que jamás volverá a engancharse. No, esto jamás ha sucedido…