ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


18 años después

Mi admirado Ernesto Escapa ha dicho y escrito de él que ha sido el mejor presidente de Castilla y León. Quién soy yo para llevar la contraria a alguien tan ilustre que además habla con la autoridad que le otorga haber conocido a todos los presidentes que hemos tenido desde que echó a andar nuestra autonomía. Después de 18 años de presidente de la Junta y de 24 en el parlamento autonómico Juan Vicente Herrera se despedía esta semana de las Cortes regionales. El aplauso cerrado de la oposición, liderada por su paisano Luis Tudanca, fue, además de un gesto de elegancia parlamentaria, un reconocimiento a la trayectoria pública de un político que nunca se ha olvidado del paisanaje, ni se ha dejado llevar por los cantos de sirena que llegaban desde el foro.
Dejé escrito hace algunas columnas que a Herrera le echaremos de menos. Vamos a añorar su humanidad y su sentido común, cualidades que han pasado a mejor vida en la política española. Su última legislatura comenzó a torcerse la misma noche electoral, cuando los ciudadanos decidieron dejarle al filo de la mayoría absoluta. Un resultado que, no obstante, para sí habrían querido muchos otros dirigentes territoriales de su partido. Superado el disgusto inicial Herrera cimentó su gobierno en torno a la figura de su vicepresidenta Rosa Valdeón. Todo parecía escrito para que la política zamorana cogiera el testigo del burgalés, pero un ‘incidente de tráfico’ desbarató aquellos planes.
Los nuevos tiempos de la política apenas dan tregua a los candidatos. La sobre exposición mediática y su desenfreno tuitero les obliga a buscar atajos dialécticos en lugar de reflexiones sensatas donde lo importante no es el titular sino el análisis profundo de cuestiones que reclaman dirigentes que tomen a los ciudadanos por adultos pero estos políticos están en peligro de extinción.