Lo imprescindible

Juana Samanes

Crítica de cine


Las hijas del Reich

17/10/2020

Los ingleses, que respetan a los héroes del pasado y aman su Historia, bucean en ella repetidamente para contar hechos apasionantes o increíbles como lo que se narra en Las hijas del Reich. 
El Augusta Victoria College fue una exclusiva escuela para chicas, situada en la costa sur de Inglaterra, donde estudiaron jóvenes alemanas durante la década de 1930. Un centro en el que hay constancia que se rigió por la ideología nazi durante la dictadura de Hitler, tanto es así que en su insignia figuraba la esvástica al lado de la bandera inglesa. 
 La idea de recordar ese singular centro, y lo que ocurrió en su interior durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial, fue del protagonista de esta película, Eddie Izzard, quien se crió en Bexhill-on-Sea, el pueblo donde estaba el colegio, y llevaba años dándole vueltas a escribir algo al respecto. Una idea ahora hecha realidad gracias a su asociación, entre otros con el guionista y también actor Celyn Jones, quien se ha reservado un pequeño papel en el filme.
 Los acontecimientos transcurren en el verano de 1939. Las tensiones entre Inglaterra y Alemania cada día son más palpables, el clima de preguerra está en el aire mientras la Inteligencia británica cada vez tiene más suspicacias hacia los tentáculos nazis en su territorio, algo que sospechan que ocurre en el Augusta College, donde se educan hijas y ahijadas de la élite nazi. Más aún cuando desaparece misteriosamente un profesor. Será entonces cuando entre en escena su suplente en la parcela de inglés, el carismático Thomas Miller, que despierta las sospechas de la directora y la tutora. 
 De alguna forma, este thriller de espías recuerda a clásicos de Hitchcock como 39 escalones. No obstante, siendo Las hijas del Reich una película que se ve con agrado, con una puesta en escena de época muy esmerada, da la impresión de que con el hecho real fantástico del que partían se podría haber hecho imaginando una ficción mejor, más compleja y con personajes no tan lineales.
 Lo que, como suele ocurrir en los filmes británicos, es impecable es la actuación de su reparto, donde reconocerán a la octogenaria pero en plena forma Judi Dench, al veterano Jim Broadbent, y a un eficiente Eddie Izzard, sobre cuyo personaje reposa casi toda la trama.