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Más de 500 noches con el Alcázar de Segovia en tinieblas

D. A.
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La fortaleza segoviana lleva desde el verano de 2019 sin alumbrado artístico, desmantelado para renovar sus redes aprovechando las obras de la plaza, pero se va a reactivar ya

Imagen del Alcázar captada desde la zona de aparcamiento de autobuses de San Marcos. - Foto: Rosa Blanco

El Alcázar de Segovia impone siempre. Al alba, a mediodía, al atardecer, de noche, con nieve, entre la niebla, en día despejado… Impone verlo desde cualquier ángulo y probablemente no haya nacido mortal capaz de inmortalizarlo en una foto donde no luzca. Luce hasta de noche y sin iluminación artificial, en ese mágico instante del azul oscuro casi negro, tal y como atestigua la imagen que acompaña estas líneas, tomada desde la zona de aparcamiento de autobuses de San Marcos. Pero hace ya mucho tiempo que la fortaleza segoviana ofrece demasiadas oportunidades de sacar su silueta a oscuras incluso de viernes a domingo tras ponerse el sol, sin tener que esperar al apagado general de la iluminación de monumentos a medianoche.

Quien más, quien menos, a estas alturas ya se habrá percatado de la falta de alumbrado del Alcázar, que además, por otro lado, actualmente sólo se abre al turismo de viernes a domingo y sigue con un ERTE vigente por la crisis desatada por la pandemia. Sobre todo por el confinamiento perimetral que impide la llegada de visitantes de fuera de Castilla y León, si bien tiene previsto abrir todos los días durante la Semana Santa. 

En cierto modo ya ni siquiera es noticia que no se encienda su iluminación, pero sí que supere las 500 noches seguidas en tinieblas, desde finales del verano de 2019. No obstante, si todo va como se espera, en estos próximos días volverá a lucir de noche como siempre; no mejor, pero sí como antes, según avanzan a El Día el coronel Alejandro Serrano, alcaide de la fortaleza, y el concejal de Obras, Infraestructuras y Servicios, Miguel Merino. Esta misma semana se están llevando a cabo las pertinentes pruebas de encendido para verificar la instalación una vez repuesta, de modo que, salvo imprevistos, estará lista ya y por tanto también antes de Semana Santa.

El apagón estuvo «motivado por la necesidad de renovar varias de las redes de cableado que dan suministro a los focos», explica el alcaide. «Se decidió acometer esta tarea aprovechando la oportunidad que ofrecía el desarrollo de las obras de remodelación de la plazuela del Alcázar, así como de restauración de la escalera de la bajada al puente de Santa Bárbara y la extensión de la red de protección contraincendios por el costado sur de la fortaleza». Unas obras de reforma que, por cierto, arrancaron pocos días después de la cabalgata de Reyes de 2019 con un plazo de ejecución de 11 meses y ya suman 26 en ejecución, con un buen número de parones acumulados por los hallazgos arqueológicos que se han ido sucediendo, además de la pandemia; pero ya están en su recta final para que la plaza pueda lucir también completamente renovada desde esta primavera.

«Tanto el Patronato del Alcázar, promotor de las obras, como el Ayuntamiento, propietario y gestor de la instalación de iluminación ornamental, determinaron la oportunidad de llevar a cabo las tareas de renovación de líneas eléctricas en paralelo a la ejecución de las obras en la zona», continúa el alcaide. «Los trabajos de electricidad, actualmente en su fase final, se están realizando de forma coordinada con el plan general del resto de la obra, lo que, de alguna manera, también ha marcado los plazos de ejecución».

En cuanto a los cambios que se han abordado, «aunque a simple vista los ciudadanos no notarán diferencias respecto al estado anterior a la desconexión de la iluminación, la cooperación interinstitucional constante entre el Patronato y el Ayuntamiento permitirá disponer de una instalación renovada, más fiable y segura», argumenta Serrano.

El concejal de Obras, por su parte, confirma que los técnicos municipales han estado trabajando en coordinación con los responsables de la remodelación de la plaza para intentar tener listo el alumbrado «lo antes posible», dado que «sólo faltan cuestiones muy puntuales». «La contrata del patronato ha finalizado estas conexiones, el Ayuntamiento ha ultimado los preparativos de los focos y quedan las pruebas, sobre todo por asegurarnos que la dirección de los focos es la apropiada». 

Ya por prevenir daños a los focos por el trasiego de las obras se consideró oportuno retirarlos en 2019, y como al final se desmanteló toda la red eléctrica «ahora había que reponer todos sus elementos», prosigue Merino. La parte de iluminación vinculada directamente con la renovación de la plaza la costea el Patronato, que con este proyecto se embarcó en un presupuesto que ya de salida ascendía a 1,6 millones de euros antes de que empezaran los ‘previsibles imprevistos’, dada la riqueza arqueológica de su subsuelo, con ramales medievales del Acueducto y los cimientos de la antigua catedral. El Ayuntamiento, mientras, sólo ha asumido con cargo a sus arcas «lo que podía considerarse como gastos de mantenimiento», unos 5.000 euros extra, aunque no deja de ser la Administración municipal la que suele asumir también en el día a día la mano de obra y los gastos generales de mantenimiento del alumbrado de la fortaleza y la plaza, así como de la jardinería. Tampoco debe olvidarse que no se trata de un espacio público común, sino propiedad del Patronato, de ahí este acuerdo con el Ayuntamiento por el cual los ciudadanos «pueden disfrutar de la plaza más allá del horario de apertura del Alcázar o de bonificaciones en las entradas», aprecia Merino.

Respecto a los horarios del alumbrado, el Patronato «seguirá cooperando con el Ayuntamiento en pro del mejor ornato y realce» del Alcázar, «si bien la instalación eléctrica es de propiedad municipal y, en Segovia, la Administración competente en iluminación nocturna de monumentos es el Ayuntamiento», recuerda el alcaide. En este sentido, el concejal de Obras confirma que el alumbrado de la fortaleza volverá a funcionar las mismas horas que el resto de monumentos de la ciudad, que se han mantenido iluminados pese a la pandemia, con la excepción de los primeros meses de confinamiento duro. Entonces se decidió dejar sin luces hasta el Acueducto por «optimizar costes», tal y como recuerda Merino, pero ya cerca del verano se volvió a encender todo (menos el Alcázar) «para mantener algo en positivo» frente al drama.

HORARIOS DE LA ILUMINACIÓN. Entre finales de septiembre y el pregón de fiestas de San Juan y San Pedro, el horario del alumbrado ornamental va del ocaso a la medianoche, pero sólo los viernes, sábados, domingos, festivos y jornadas muy puntuales por alguna conmemoración, aparte de navidades. Durante el verano sí funciona de lunes a domingo, pero ‘sólo’ hasta medianoche. Poco en comparación con la cantidad de horas que suelen lucir todas las ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad salvo Tarragona, entre las cuales destacan casos como los de Cáceres, Úbeda, San Cristóbal de la Laguna o Alcalá de Henares, que tienen monumentos iluminados todo el año durante toda la noche. 

La clave de semejante contraste está en el ahorro de costes que conlleva la implantación de la tecnología led, muy extendida entre el grupo de ciudades Patrimonio y aún pendiente en Segovia, donde la Casa de Moneda, el Arco de Santiago, un tramo de Muralla y la Plaza Mayor son los únicos espacios monumentales que marcan la excepción. Se echa en falta más led sobre todo desde que el Ayuntamiento generó expectativas al presentar en 2014 su plan director de alumbrado, que incluía la renovación de todas las luces de la ciudad, las ordinarias y las ornamentales. Su ejecución quedó en suspenso todo el mandato pasado y ya en el actual se decidió avanzar poco a poco para ajustar gastos en lugar de adjudicar todo en bloque a una empresa, que fue la alternativa planteada hace ya cinco años al ver frustrada (por incompatibilidades legales) la idea inicial de formalizar una encomienda de gestión con una sociedad pública (la de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, Somacyl). En el último cuatrimestre de 2020, por ejemplo, se abordó el cambio a led de la elipse de la Plaza Mayor, y ya en enero los soportales.

Ahora la prioridad, en cualquier caso, se ha fijado en avanzar este año, con una inversión inicial ya aprobada de 500.000 euros, en la renovación del alumbrado convencional de vías públicas, que es además el que más beneficio a corto plazo puede ofrecer a la ciudad por el considerable ahorro en la factura de consumo que conlleva la led (hasta de un 40 o 60%). Con esa partida se intervendrá en el barrio de San Marcos, la Colonia de Pascual Marín y las carreteras de Valdevilla y San Rafael, sin descartar la posibilidad de impulsar «otras inversiones a mayores en el segundo semestre».

En paralelo, Merino afirma que la Concejalía también está «en permanente redacción de proyectos, haciendo ‘biblioteca’, para estar preparados de cara a las posibilidades de financiación que se den en el futuro», pensando ahí en la renovación de cada zona monumental, aunque declina concretar las prioridades en ese sentido. Cierto es que no es algo que salga barato precisamente, ya que el coste de renovar las luces de toda la ciudad se estima en unos 8 millones, y 1,3 le corresponden a la parte artística. Pero de momento toca recuperar el alumbrado del Alcázar tras casi 600 noches de apagón, aunque sea el antiguo y sin más renovación que la de los cables.