De Belmonte a Segovia con parada en Madrid

Nacho Sáez
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Isabel Cañavate Romero, víctima del coronavirus, nació en Cuenca, se enamoró en Madrid y eligió el Cristo del Mercado para formar una familia. Fue integrante de la coral Voces de Castilla.

De Belmonte a Segovia con parada en Madrid

A Isabel Cañavate Romero (Belmonte, Cuenca, 12 de febrero de 1934) el coronavirus le ha arrebatado la vida de forma cruel, cuando trataba de recuperarse de una operación de cadera con un ejemplo de lucha que había dejado admirado a su fisioterapeuta. Esa capacidad de superación no la pudo aplicar, sin embargo, contra el virus. «Porque en el Hospital no le dieron la oportunidad», lamenta su familia.

«Nadie duda que en el Hospital de Segovia –y en todos– están trabajando en situaciones de presión, pero con nosotros fueron muy claros en Urgencias: ‘En otras circunstancias quedaría ingresada pero en este momento no es posible’. Tenía 86 años recién cumplidos, patología respiratoria anterior, comenzó con fiebre el miércoles, el jueves con derrame pleural y baja saturación, la llevaron en ambulancia al Hospital y cuatro horas más tarde, de vuelta en ambulancia a su residencia con receta de antibióticos, oxígeno y paliativos», relatan. Es la espina que les queda, porque «el personal de la residencia fue increíble, no hay palabras suficientes de agradecimiento para ellos». A la entrada de ese complejo cuelga una pancarta (‘Gracias por cuidar de nuestra abuela’) como gesto de agradecimiento de los nietos de Isabel.

La familia era precisamente el gran orgullo de esta conquense hija de una familia dedicada a la sastrería que emigró a Madrid. Allí Isabel conoció a su marido, un empleado del Banco de España con el que escogió vivir en una ciudad más tranquila. Eligieron Segovia, donde nacieron Maripaz, Pepe y Juan Carlos y donde echaron raíces. Especialmente en el Cristo del Mercado, su barrio, que estos días llora la pérdida de demasiados vecinos. Como Isabel, modista –aunque en Segovia no llegó a ejercer–, una fiel seguidora de la serie de sobremesa ‘Los secretos de Puente Viejo’ y una gran aficionada a la música de la mano de Voces de Castilla. Su colaboración con esta coral la permitió participar en numerosos conciertos y viajar a multitud de lugares. Descanse en paz.