La réplica de la Virgen del Acueducto se colocará el martes

D. A.
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El arqueólogo experto en patrimonio virtual Néstor F. Marqués, junto a la réplica de plástico de la Virgen del Acueducto que ha realizado con impresión 3D y que ha servido como modelo para elaborar la que se colocará en el Acueducto

El peso de esta escultura, muy inferior al de la original, evitará tener que instalar un andamio como en marzo

La réplica de la Virgen del Acueducto se colocará este martes en la hornacina del monumento donde permaneció la original durante cinco siglos, hasta su retirada el pasado 20 de marzo para su restauración y próxima exposición en la Casa de la Moneda. Lo confirman fuentes oficiales del Ayuntamiento al informar de que la alcaldesa, Clara Luquero, y la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, asistirán a este acto que se ha programado para las 11 de la mañana.

La réplica ha sido elaborada por el restaurador italiano afincado en Segovia Graziano Panzieri a partir de un molde de silicona realizado a su vez tomando de modelo la réplica de plástico producida con impresoras 3D por el arqueólogo experto en patrimonio virtual Néstor F. Marqués, técnica con la que se ha evitado tocar la original sin renunciar a una fidelidad óptima.
Una vez realizado el molde de silicona, Panzieri ha hecho un mortero con polvo de mármol blanco y una arena silícea fina con ese mismo tono, y ese compuesto lo ha mezclado con resina epoxídica, un adhesivo estructural o de ingeniería muy resistente, con aplicaciones en la construcción de aviones, coches, bicis o esquís. Con esa capa de mármol, arena y resina se ha cubierto el molde de silicona y así se obtiene como una cáscara a la que, acto seguido, se le ha inyectado espuma de poliuretano para rellenarla. Si se hubiera rellenado con el mármol y la arena acabaría pesando más que la original, que ronda los 800 kilos, mientras que de esta manera se le protege de golpes que la pudieran romper en caso de dejarla hueca, pero su peso se queda en poco más de 50 kilos.
Ese menor peso de la réplica facilitará precisamente su colocación en la hornacina. Ya no hará falta un andamio como el de marzo y bastarán dos cestas, una en la que irán dos personas y en otra la escultura, a la que se pondrán dos anillas por detrás para anclarla al Acueducto. «En la parte del monumento se colocarán dos anclajes como los que se utilizan para escalada», avanzaba semanas atrás Panzieri a El Día. «Son como unos tacos que se meterán en las fisuras naturales de la piedra, sin taladrar ni nada». «Se meten dentro y en el momento en que tiras de ellos se abren, pero sin dañar», asegura. Y el resultado, este martes.