CARTA DEL DIRECTOR

Juanjo Fernández


Cuatro años para impulsar Segovia

Segovia ya tiene quien porte el bastón de mando durante los cuatro próximos años, y es hora de trabajar por la ciudad. Con el pacto firmado sobre la bocina este jueves, la socialista Clara Luquero se asegura cuatro años de tranquilidad al frente del Consistorio de la capital segoviana. El Partido Socialista gobernará con Izquierda Unida en el Ayuntamiento y con el apoyo puntual de Podemos para sacar adelante diversos compromisos plasmados en un segundo pacto bilateral.  Esto garantiza la estabilidad que ha faltado durante los últimos cuatro años. Toca ahora serenar los ánimos, y dedicarse a gobernar con el mayor consenso posible. Constituido por fin el ayuntamiento, ahora toca esperar a que se deshoje la margarita en la Diputación. Cuando eso pase, será hora de que las calculadoras de los pactos descansen hasta dentro de cuatro años. Entonces, cabe suponer de la clase política la mayor seriedad, sensatez y prudencia, anteponiendo el interés general en cualquier decisión, dejando de lado las ambiciones personales de unos pocos que sólo pueden propiciar que germinen problemas inexistentes.
Por eso, solo resta pedir al nuevo equipo de Gobierno que lo sea de todos los ciudadanos y no sólo de sus votantes. Que no subordinen sus decisiones ni al gobierno nacional ni al autonómico, sino ‘sólo’ a las leyes nacionales y autonómicas. Éste es el gran principio del municipalismo. Que todos los concejales que conforman la corporación municipal se dejen la piel por los intereses generales de su ciudad, sin ceder ante otros -personales o grupales- que se les opongan. Les espera una labor poco reconocida pero absorbente, agotadora pero emocionante, lenta pero transformadora. Son los representantes de los segovianos con toda legitimidad. Son su voz y les corresponde tomar decisiones que les conciernen, por eso deben seguir escuchándoles y atendiéndoles. Hagan política con nobleza, sin más aspiración que el bien común. Los dos principales partidos, PP y PSOE, pese a sus evidentes fallos, han demostrado capacidad de Gobierno y responsabilidad en el marco de la Constitución de 1978, que establece unas reglas del juego perfectamente válidas para la España de hoy y para construir el futuro. IU también ha contribuido desde su posición. Ciudadanos y Podemos tienen ahora la oportunidad de convertir su discurso teórico en hechos responsables y todos juntos pueden ayudar a mejorar. A los concejales de la oposición solo cabe pedirles que estén atentos a cada acción del gobierno, tanto para señalar y corregir sus errores como para elogiar y apoyar sus aciertos. Y que, en ambos casos, lo hagan con cortesía. 
Por último, y no menos importante, la sociedad civil debe concienciarse de la necesidad de ponerse también manos a la obra para, desde el sentido común, dirigir a sus representantes, exigirles y pedirles rendición de cuentas cuando sea preciso. Las elecciones no son un cheque en blanco para los políticos, sino una delegación de las decisiones y la extraordinaria responsabilidad de representar a la mayoría, tener en cuenta a las minorías y buscar el interés general. Entre todos hemos de conseguir que en Segovia se den las condiciones adecuadas para la generación de empleo, para la calidad y la dignidad de la vida, el emprendimiento, la innovación y la cultura de todos sus habitantes. Y hemos de conseguir que cada segoviano y segoviana se sepa imprescindible en el compromiso por el futuro de esta ciudad. Y que todos, y muy especialmente los que han sido elegidos para representar la voluntad popular, tengan muy claro que lo importante, lo que les obliga, lo que les justifica, lo que les mueve, es Segovia.