COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Un gesto de responsabilidad

La táctica de los dos principales partidos de derechas, PP y Ciudadanos, es la de empujar al PSOE al pacto con los independentistas catalanes y ni tan siquiera se preocupan en disimularlo. Es más, le hacen llamamientos a Pedro Sánchez para que culmine lo que ellos consideran que es inevitable, su apoyo o su abstención en la investidura. Si no se sustituye a los diputados suspendidos porque están procesados será un indicio del pacto entre Pedro Sánchez y los indepes y si llegarán a abstenerse, una posibilidad que por el momento no prevén ya tendrían resuelta más de la mitad de su labor de oposición al futuro Gobierno.

Sin embargo, si a Sánchez no le salen las cuentas por el momento es porque no ha concedido nada a los independentistas catalanes y no hay visos de que eso se haya producido. Más bien al contrario acaba de negarse a una entrevista con el presidente de la Generalitat que intentaba mezclar churras con merinas y dialogar sobre cuestiones que afectan al poder judicial y sin que sea una novedad, así se lo ha recriminado el fugado Carles Puigdemont.

Sin el apoyo de los partidos independentistas, y a falta de carambolas a varias bandas con los partidos menores también nacionalistas o regionalistas, los socialistas tienen que buscar que los dos grandes partidos de la derecha muevan ficha y permitan su investidura mediante la abstención. Sin duda, ninguna, como apunta Pablo Iglesias, al PSOE le gustaría alcanzar algún tipo de acuerdo con Ciudadanos. Pero Albert Rivera con un proverbial cinismo niega esa posibilidad. Según el líder naranja ha afirmado que no puede facilitar la investidura de Sánchez porque los votantes le han situado en la oposición. En efecto,  así ha sido. Pero no solo en las generales. También en las autonómicas y municipales y sin embargo no tiene inconveniente no solo en abstenerse sino que negocia para entrar a formar parte de los gobiernos como muleta del Partido Popular. Es obvio que Ciudadanos utiliza dos varas de medir según su partenaire posible sea el PSOE o el PP.

Item más, Rivera dice "los navarros han decidido que el constitucionalismo ha ganado", ya que saca el doble de escaños a la segunda fuerza y por tanto tiene que gobernar.  Ni más ni menos que lo que ocurre a nivel nacional donde el PSOE duplica en escaños s al PP y aún más a su partido. Pero no está previsto que realicen ningún tipo de gesto de responsabilidad para garantizar que el Gobierno de Pedro Sánchez se pueda poner en marcha, aunque  no hacen más que demandárselo. la  

A pesar de que consideran que sería un nuevo fracaso de la política si nadie mueve ficha y todo los partidos se mantienen en las posiciones conocidas hasta ahora, la celebración de una nuevas elecciones sería inevitable y Ciudadanos lo haría con la vista puesta en el sorpasso al PP. Sin embargo la historia única y reciente demuestra que Podemos no lo logró con el PSOE y Ciudadanos además tiene la experiencia de la ‘segunda vuelta’ que han supuesto las elecciones del 26-M  

PP y  Ciudadanos mantienen la pugna por ser el líder de la oposición, aunque  las urnas han colocado a Pablo Casado  en esa posición y es lógico, como lo era antes si quiere ser alternativa, que no facilite el gobierno de sus oponentes. Albert Rivera vuelve a ser el tercero en discordia y no le quedó más remedio que apoyar a Mariano Rajoy tras otro gesto de responsabilidad política del PSOE para que la legislatura pudiera echar a andar. En algún momento los partidos tendrán que dejarse de tacticismos si en verdad no quieren que el Gobierno de la nación dependa de lso votos de los independentistas catalanes.