La Junta pide precaución en Riaza para evitar confinamiento

A.M.
-

El brote en la residencia de la localidad deja ya seis muertos y más de un centenar de contagiados. El coronavirus también afectó a varios jugadores del BM Nava y entró en una guardería donde iban hijos de miembros del equipo y en sus casas

Imagen de la residencia de Riaza - Foto: La8 Segovia

Riaza (2.138 habitantes) vive horas amargas en torno a la pandemia que se ha cebado con la residencia de mayores donde, este jueves, el brote arrojaba unas cifras de115 positivos y 248 contactos en estudio, con seis ancianos fallecidos. Las tasas de incidencia acumulada indican una leve tendencia a la baja, pero todavía son muy altas, con 50 positivos confirmados en los últimos siete días (tasa de 83,19 por cada 10.000 tarjetas sanitarias) o 107 en los últimos 14 (178,04). La Junta pide precaución para evitar el confinamiento. 
En la actualidad de 94 residentes, solo diez se mantienen separados del resto, al no estar contagiados, y los trabajadores estreman las medidas para evitarlo, ya que ha habido 15  con la enfermedad. Según el jefe del Servicio Territorial de Sanidad, César Montarelo, no es un brote sociosanitario sino que hay implicación laboral:  «El inicio se registró fuera de la residencia y luego se traslada [dentro] el problema».
Este centro de la Fundación Rovira Tarazona, sin ánimo de lucro, que cuenta entre sus patronos al Ayuntamiento, la Iglesia y la Diputación,  gestionado a través de un director con funciones ejecutivas, había pasado la primera ola del coronavirus sin ningún afectado, pero, en esta ocasión, ya han fallecido seis ancianos, el último, un riazano de 104 años de edad. Cuatro de ellos en el Hospital General y dos en la residencia, de los que uno estaba a punto de ser trasladado al centro hospitalario y el otro, por decisión de la familia, fue llevado a morir allí desde el hospital.  
Algunos vecinos relacionan el brote con la celebración de las llamadas ‘no fiestas’, con motivo de Nuestra Señora del Manto,  el 8 de septiembre, y con las comidas entre grupos que tuvieron lugar el fin de semana después, pese a la suspensión de los actos. Según Montarelo «sí que se ha identificado al que creemos que es caso índice, y cómo se introdujo el brote en la residencia, pero no se puede asegurar su relación con esta actividad». 
Para la coordinadora del Equipo de Responsables de Seguimiento en la Vigilancia de Casos y Contactos de Covid-19,  Carmen Montero,   no ha existido un contagio comunitario «sino que todos los positivos estaban relacionados con la residencia, un ámbito muy frágil, o con trabajadores, familiares y amigos de éstos, está claro que todo empezó ahí y ha estado ahí, todos los vínculos vuelven al mismo sitio». 
De hecho todos los positivos que registra la Zona Básica de Salud de Riaza son de ese entorno salvo una familia de Ayllón, que no tiene ninguna vinculación con l caso de la residencia de mayores. 
Desde el punto de vista del seguimiento, según Montero, «la situación está controlada, lo ha estado casi desde el minuto cero, todo venía del mismo brote, si conseguimos establecer el perímetro de dónde están los contagios no sale fuera,  dentro ha seguido habiendo positivos entre residentes, trabajadores y familias y amigos, hemos conseguido ir cuarentenando».
De los 36 brotes declarados en la provincia de Segovia, con 324 casos vinculados, otro de los que más preocupa es el que se registra en Nava de la Asunción, en torno a quien más gloria y fama deportiva ha dado al municipio, el equipo de balonmano.  El alcalde, Juan José Maroto (PSOE), preocupado por la situación,  asegura a este periódico que «no hay que echar la culpa al equipo, no sabemos si lo llevaron o lo trajeron [del último partido jugado], estamos con ellos en lo bueno y en lo malo, pero ahora están saliendo contagios de jovenes del instituto o niños de la escuela y la guardería».  Actualmente hay 41 casos confirmados y 55 contactos en seguimiento, de los que las dos terceras partes pertenecen al equipo o a su entorno, con un jugador de 18 años de edad  ingresado en el hospital por precaución, aunque la mayoría tiene síntomas leves.  Ya se ha registrado algún alta tras resultar la prueba negativa al décimo día del contacto con un contagiado.
Montero subraya que el contagio ha llegado a una guardería con niños pequeños, hijos de algunos de los jugadores o miembros del equipo, familias y algún amigo: «Es lo que pasa cuando tenemos un ámbito en el que uno es positivo y no podemos mantener medidas de seguridad se contagian todos los demás muy fácilmente, es una cadena, una bomba de relojería».  
Entre temporeros de un vivero de fresas de Chañe se ha producido otro de los brotes más numeroso, con  25 positivos, pero las fuentes sanitarias afirman que se encuentra en fase de resolución ya que 21 de ellos van a ser dados de alta al tener prueba negativa, manteniéndose posteriormente en seguimiento cinco contactos y cuatro positivos».