La trama de amaños se extiende a Italia

Agencias
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La segunda fase de la operación determina que un contacto de Aranda y Bravo en el país transalpino acordaba resultados con una casa de apuestas y futbolistas de la Serie A

La trama de amaños se extiende a Italia - Foto: Verónica Lacasa Europa Press

La segunda fase de la ‘operación Oikos’ desarrollada por la Policía Nacional en coordinación con Europol ha certificado la línea de investigación que apuntaba a presuntos amaños también en varios partidos de fútbol de Italia, con la implicación de jugadores de la Seria A.
Un total de 14 personas fueron detenidas en esta segunda fase del operativo desarrollado de forma conjunta en España e Italia, donde la Polizia Di Stato llevó a cabo dos registros relacionados con los arrestados por delitos de corrupción entre particulares, blanqueo de capitales y administración desleal.
Según informó ayer la Policía Nacional, durante la investigación se han detectado varios intentos de amaño de partidos en la Serie A italiana y, además, se ha comprobado la relación que los líderes de la organización tenían con una casa de apuestas ilegal en el país transalpino cuyos clientes eran personas de alto nivel adquisitivo, incluyendo jugadores de fútbol de la máxima categoría.
En la primera fase de la ‘operación Oikos’ desarrollada en mayo, los investigadores ya apuntaron a Italia como uno de los países donde había penetrado la organización liderada por los exfutbolistas españoles Carlos Aranda y Raúl Bravo, a los que calificaban como «los malos» en una red de blanqueo de dinero y otras actividades ilícitas, incluyendo el narcotráfico. En concreto, se aludía al intento de amaño de un partido entre el Cagliari y el Frosinone.
Ayer, la Policía señaló que la investigación se centró en una persona italiana que se encontraba directamente ligada al principal investigado en la trama. En las pesquisas hay informes policiales sobre conversaciones entre Carlos Aranda y un ciudadano italiano identificado como Mattia Mariotti.
La implicación de este investigado, que realizaba multitud de viajes de Roma a Málaga para desarrollar su actividad delictiva, consistía en gestionar un salón de juegos en la ciudad de Tivoli que estaba relacionado con una casa de apuestas ilegal. Era aquí donde, según la Policía, se realizaban apuestas clandestinas con la presunta participación de deportistas de primer nivel.