CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Conflicto de intereses

Hay conflicto no resuelto entre la Fiscalía y los jueces del Tribunal Supremo que juzgaron a los independentistas, los primeros siguen convencidos de que el delito era de rebelión y no de sedición, aunque acatan la decisión del Alto Tribunal. Hay conflicto de intereses entre la Abogacía General del Estado y la Fiscalía General exactamente por la misma razón. Existen discrepancias entre el Tribunal de Justicia de la UE y el Supremo, como ha habido discrepancias también entre los jueces y los fiscales del Supremo porque los segundos querían que en la sentencia se recogiera que los condenados a prisión no pudieran acceder al segundo o tercer grado hasta que se cumplieran los tiempos y requisitos que se aplican a todos los presos: no se fiaban de las autoridades penitenciarias catalanas que tienen transferidas las competencias.

Pero sobre todo hay un enorme conflicto de intereses entre el gobierno de Pedro Sánchez y la Justicia, a pesar de que hay dos jueces en su gobierno. No le convienen a Sánchez las consideraciones del Tribunal Supremo respecto a la sentencia del tribunal de Justicia Europeo y la forma de aplicar esa sentencia respecto a cómo y cuándo pueden tomar posesión definitiva de sus escaños Puigdemont y Junqueras; y, lo que es más importante, si la inmunidad de europarlamentario se aplica a Junqueras desde el momento de su elección. Porque la opinión del Supremo es que una vez condenado a prisión ya no cabe la inmunidad.

Este último asunto es lo que ha provocado el conflicto más grave que se ha dado nunca entre un gobierno español y el Supremo. Pedro Sánchez quiere ser presidente incluso retorciendo la interpretación de las leyes y de la Constitución para lograrlo. Está sometido a un chantaje por parte de ERC y todo apunta a que va a ceder, para bochorno de toda España. De momento ya tenemos a la profesora de Derecho Constitucional Carmen Calvo ofreciendo un análisis sobre la situación de Junqueras que ha sido recibida con satisfacción por ERC… y que multitud de jueces y fiscales consideran contrario a la ley. Por no hablar de que ese análisis garantiza que Junqueras y Puigdemont podrán seguir adelante con su calendario independentista. Sánchez, para contentar a ERC, ha recurrido de nuevo a la Abogacía General del Estado, como hizo meses atrás cuando cambió de posición y dijo que el delito de los independentistas no era rebelión sino sedición. No es Sánchez un personaje al que asusten las barreras de la legalidad. Le importa lo que le importa.

Es probable que Sánchez sea investido antes de que finalice enero. Sin principios políticos y personales, no le preocupará someterse a los independentistas, ni ser acusado, con razón, de que ha doblado la cerviz ante los personajes que quieren destruir España.

Sánchez es más peligroso que aquellos a los que hace semanas consideraba políticos peligrosos con los que no se podía negociar ni pactar.