Diputación y Ayuntamiento quieren colaborar en más proyectos

D. A.
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De Vicente sugiere a Luquero constituir consorcios para gestionar el turismo o incluso optimizar juntos edificios como el CAT y el palacio de congresos. Apuestas que suenan complicadas, pero amagan con marcar el inicio de una etapa de menos conflicto

Diputación y Ayuntamiento quieren colaborar en más proyectos - Foto: Rosa Blanco

De loco, como mínimo, habrían tachado a cualquiera que hace unos años hubiera insinuado la posibilidad de que Ayuntamiento y Diputación de Segovia, sin cambiar de color político, hablaran de trabajar juntos para optimizar proyectos gafados de unos y otros como el Teatro Cervantes, el Palacio de Congresos (La Faisanera) o el centro de innovación y desarrollo empresarial del CAT, los tres con un historial de desdichas que se remonta más de una década. 
No queda tan lejos la campaña de firmas que promovió Pedro Arahuetes en 2013 contra la construcción de ese palacio de congresos, cuyas obras se paralizaron en 2016 precisamente por diferencias urbanísticas denunciadas por el Ayuntamiento de Segovia, que a su vez reivindica desde hace tiempo el potencial del Teatro Cervantes como contenedor de eventos de empresa a una escala similar. En paralelo agonizaba entonces la primera empresa contratada para la construcción del edificio del CAT, Volconsa, que tras quebrar ese mismo verano provocó el parón de las obras, el incumplimiento de los plazos de ejecución y la pérdida de la subvención concedida por el Estado, de ahí la crisis posterior y el papel de este espacio como diana política para la oposición del PSOE; igual que para el PP La Faisanera, con las obras paradas desde hace más de tres años.
Pero el miércoles, en el programa de La 8 Enfoque de Actualidad, el «loco» que imagina alianzas en materia política y económica sensible, como la que representan esos proyectos, fue el actual presidente de la Diputación y en aquellos años vicepresidente, Miguel Ángel de Vicente, en su primera entrevista conjunta con la alcaldesa, Clara Luquero. Él mismo se proclamó como tal: «Yo sé que esto… Me llamarán loco, pero se trata de gestionar ese tipo de infraestructuras entre todos para que realmente sean un revulsivo y un atractivo de la ciudad y la provincia», soltó. Segundos antes, dentro de esa misma intervención, ante la pregunta de si Segovia hallaría mercado suficiente para rentabilizar todos esos recursos de infraestructuras, De Vicente instaba a Luquero a sentarse con sus respectivos equipos de trabajo para tantear la posibilidad de constituir un Consorcio, también con implicación de iniciativa privada (los hoteles Cándido y Capuchinos planean crear sendos salones de convenciones, por ejemplo) «para gestionar todos esos espacios» y «también otro tipo de edificios». 
Proyectos varados durante la crisis que describió como «decisiones que en un momento dado se tomaron». «Y no escurro el bulto: el palacio de congresos, el CAT, etc. Decisiones que nos hemos encontrado sobre la mesa», apostilló, aunque los dos ya eran parte de los equipos de Gobierno entonces liderados por Francisco Vázquez en la Diputación y Pedro Arahuetes en el Consistorio.
Luquero recogió el guante con prudencia, a medio camino entre la cortesía, la sorpresa, la duda razonable y el escepticismo. «Eso tendríamos que estudiarlo», dijo, convencida del modelo de gestión del turismo por el que apostó el Ayuntamiento hace ya varios mandatos: «Nosotros creamos un ente que es la empresa municipal de turismo, que tiene 40 trabajadores dedicados a promocionar la ciudad, atender al visitante… Y además todo fragmentado en áreas de negocio, con una para atraer turismo de congresos, otra para turismo de rodajes… No digo que no se pueda mejorar pero…».
De Vicente todavía le insistió: «No digo que no se estén haciendo cosas por parte de unos y otros, lo único que digo es que seamos un poco novedosos. ¿Por qué no creamos otra fórmula que realmente haga converger esos esfuerzos tanto de personal como de recursos públicos? A lo mejor ni tú ni yo lo llevamos a cabo, pero pongamos la semilla».
«No descarto nada, todo es susceptible de ser estudiado, pero tengo que decir que ahora mismo nosotros estamos trabajando con un modelo que demuestra que funciona», reiteró Luquero. «Se puede estudiar todo, pero cuando uno ha acertado con el modelo y va bien…».
No sería esta una fórmula de cooperación desconocida para Ayuntamiento y Diputación, que ya comparten recursos para el tratamiento y gestión de residuos a través del llamado Consorcio de Medio Ambiente, por ejemplo. Aunque esto supondría subir un nivel en colaboración, o más bien varios, con el agravante de dificultad que representa el diálogo entre gobiernos de distinto color, pero con declaraciones de intenciones por parte de sus máximos representantes claramente orientadas hacia la cooperación. «Vamos más allá, a otro tipo de infraestructuras que traigan turismo congresual o empresas de ámbito tecnológico. Aunemos esfuerzos, no es más que eso», insistió una vez más De Vicente. «Pongámonos, lo mismo nos sentamos en la mesa y en la tercera reunión se ve que no es viable, pero yo creo que por hacer una prospección de si podemos avanzar en esa línea… Respetando lo que ya está, pero vamos a converger para dar valor a esas cosas que muchas veces se convierten en problemas políticos más que en soluciones», concluyó. 
Despoblación y turismo. Luquero y De Vicente llegaron al plató con un talante constructivo que manifestaron desde el primer minuto. Aseguraron que su comunicación «es fluida aunque no lo parezca» y «los teléfonos funcionan», recalcó la alcaldesa, aparte de reuniones en persona cuando toca (al menos dos desde julio, sin contar encuentros en actos públicos). «Comunicación más que constante», subrayó el presidente de la Diputación. Aunque ambos admitieron como un «error» que no debe repetirse la imagen de dos convocatorias el pasado lunes por el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia de Género. Unos en el Teatro Juan Bravo y otros frente al Ayuntamiento, a la misma hora y a pocos metros de distancia.
Sobre la despoblación, coincidieron en manifestar su preocupación por lo que ambos consideran el mayor problema de Segovia, aunque compartido con otros territorios del país y más allá, de buena parte de Europa, reseñó de Vicente. Y ambos miraron hacia la Junta en primer término: el presidente de la Diputación destacó que ya han solicitado al consejero del área un plan de reindustrialización que atraiga empresas y con ellas empleo y oportunidades; y Luquero demandó el liderazgo de la Junta «con la implicación del resto de instituciones», empezando por el propio Gobierno central.
Preguntados por posibles colaboraciones en turismo, la alcaldesa defendió primero lo que ya se hace poniendo de ejemplo la plataforma de promoción gastronómica Saborea Segovia, donde están ambas instituciones, y De Vicente tomó a continuación la palabra y la iniciativa de hablar de una medida que, ciertamente, reclama desde hace tiempo el sector turístico privado: la promoción de paquetes conjuntos de capital y provincia como una medida que ayudaría a prolongar las estancias. De hecho, a diferencia de la idea de un posible consorcio por el CAT, La Faisanera y demás, de tal iniciativa turística sí han hablado en otras ocasiones ambas instituciones, aunque haya sido sobre todo a una escala inferior a Presidencia y Alcaldía y sin resultados hasta la fecha.
De Vicente fue aún más lejos y también en esta cuestión puso sobre la mesa la fórmula del consorcio: «Si avanzamos en esta línea, la colaboración se tiene que plasmar y me atrevería a decir que se tiene que consorciar. Hay muchas opciones que podemos trabajar y consorciar entre las diferentes administraciones no para arrimar el ascua a su sardina, sino para aunar recursos públicos y hacer más con menos».
Aparte de otras colaboraciones ya consolidadas como las del Consorcio de Medio Ambiente y el convenio para que los Bomberos de Segovia capital cubran la provincia; o reforzadas en los últimos años, como los trueques de apoyo en la Fundación Don Juan de Borbón (con el Ayuntamiento de primer valedor) y el Museo Esteban Vicente (Diputación), las dos instituciones planean sinergias en más proyectos en estos ámbitos y también en otros como el deportivo. Por ejemplo, de cara a la posible creación de una residencia de deportistas. 
Es probable que el siguiente proyecto común se anuncie pronto, según avanzó De Vicente sin dar más detalles. Los resultados, si los hay, se verán por tanto con el tiempo, pero la declaración de intenciones ya está en el tablero.