«Yo no le quitaría nunca metros a la innovación, al CITAR"

Gonzalo Ayuso
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El nuevo director general de la Escuela de Organización Industrial (EOI) y secretario de la agrupación local del PSOE de Segovia afirma que el centro nacional CITAR de FP "es una grandísima oportunidad" para la ciudad

El nuevo director general de la fundación que gestiona la EOI, el segoviano José Bayón. - Foto: EOI

José  Bayón (Segovia, 1978), ex teniente de alcalde del Ayuntamiento de Segovia con Clara Luquero como alcaldesa, dejó el gobierno de la ciudad – donde estuvo al frente de las áreas de Desarrollo económico, Empleo e Innovación y de Economía y Hacienda – en 2018 para ponerse al frente de ENISA, Empresa Nacional de Innovación, dentro del Ministerio de Industria y Turismo. Después de cinco años como consejero delegado de esta sociedad pública, el pasado enero fue nombrado director general de la Escuela de Organización Industrial (EOI), en el mismo ministerio. Además, es secretario general de la Agrupación del PSOE en la ciudad de Segovia desde 2017. En el ámbito profesional es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid e ingeniero de Producción y Logística por la Universidad Técnica de Munich. Posee también un máster de Gestión Política por la Universidad Autónoma de Barcelona y ha  desarrollado parte de su carrera profesional en España y Alemania en empresas como Mercedes-Benz, Airbus, General Electric o General Dynamics.   

¿Qué balance hace de esos más de cinco años al frente de ENISA?
He sido el consejero delegado que más tiempo ha estado en ENISA y el balance, tanto profesional como personal, es muy satisfactorio. Es una entidad pequeñita pero muy útil para las starups. Cuando entré tenía una plantilla de 48 personas y la he dejado con 62. Hemos aumentado un 40% el presupuesto y en este tiempo, al hacer balance, se ha visto que hemos aprobado 3.400 préstamos por un importe en torno a los 500 millones de euros a todas las starups que podamos conocer del país, desde Cabify, Wallapop, Privalia, Ecoalf, Scalpers... En fin, es un sitio en el que realmente se impulsa el emprendimiento. De los 8.300 préstamos que ha dado en sus 42 años de historia, pero sobre todo en los últimos 20, un tercio ha sido en mi etapa, de lo que me siento orgulloso. Además, pusimos en marcha la Ley de starups y cuando me fui habíamos certificado ya a 1.000 de ellas en ocho meses. En lo personal, me ha permitido estar en contacto con el mundo del emprendimiento y ver que es un instrumento realmente útil para empresas. 

¿Alguna empresa segoviana a la que haya podido ser útil?
Ha habido tres o cuatro. Hay que pensar que de esos 3.400 préstamos, la mitad podemos decir que corresponde a startups; es decir, empresas muy tecnológicas. Estamos hablando de Cabify, que no es segoviana pero Juan, el CEO y fundador sí esta vinculado a Segovia. Lo que pasa es que la gran mayoría de las starups se localizan en Madrid y Barcelona y si sumamos Valencia y Bilbao llegaríamos prácticamente al 80%/90%. Luego nos queda la otra mitad, que son pymes y ahí es donde, por ejemplo, Globales obtuvo un préstamo.

De ahí ha pasado a la EOI, ¿Es un ascenso?
La EOI nace en mi propia escuela de Industriales, en la Politécnica. Es una continuación de la gestión en ENISA y está muy vinculado también a mi trayectoria profesional, a la gestión industrial y a la ingeniería propiamente industrial. En la parte formativa la escuela ha sido pionera, por ejemplo, al implantar la formación online en el año 1997; o los másteres de energía renovable en 2000 o los de datos en 2003 y de liderazgo femenino en 2009. Ahora mismo los tiene de energía eólica marina, de almacenamiento energético de hidrógeno verde... Es la primera escuela de negocios del país y siempre muy pionera y muy vinculada al negocio industrial. En formación es una referencia también internacional y una institución realmente consolidada. Tiene otra parte de gestión pública, con programas por ejemplo con el  INAPI (Instituto Nacional de Propiedad Industrial) o el Instituto de Estudios Fiscales, pero muy vinculada a la industria. Tenemos 550 millones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para programas de emprendimiento y digitalización sobre todo para pymes, de formación para starups, etc., y otros 166 millones del Fondo Social Europeo para programas contra el desempleo a través de convenios con las 17 comunidades autónomas y muchos ayuntamientos. Por lo tanto, es una institución de referencia que este año cumple 30 años como la primera institución española  que gestionó fondos europeos en España. Además, tiene otra actividad importante también para el Ministerio, para las políticas industriales, de estrategia y estudios y, como satélites, la fundación Fundesarte, que en su momento tuvo la gestión de la Real Fábrica de Vidrio de La Granja, ya no  pero la tuvo, y la gestión de dos colegios mayores en Madrid, para 180 personas.  

Se ha publicado que el puesto de director general de la EOI es efímero, o al menos lo ha sido últimamente. 
Es verdad que ha habido dos en un año, antes que yo, pero ha sido por las circunstancias. En ENISA he sido el consejero delegado que más tiempo ha estado y también se dijo que iba para cuatro días. En la vida pública no puedes pensar que es para siempre. Nunca se sabe pero es verdad que en ENISA ha habido estabilidad y vamos a ver ahora pero la intención es dar estabilidad. Por lo menos hace falta reposicionar y orientar la Escuela a medio y largo plazo porque estamos en un momento de mucho cambio en todo y en la formación de directivos para la industria es clave. El gran objetivo es servir como instrumento de política pública de la industria, es lo que quiere el ministro y lo que me encarga. Hay una falta grandísima de ingenieros de talento. Tenemos programas de captación de talento con Cepsa o Banco Santander donde las empresas ofrecen másteres a sus empleados y el modelo de grandes másteres ha cambiado. Antes se hacía un gran máster una vez en la vida, por decirlo así, y ahora es una formación más continua, corta y continua. Es importante decir que es la primera vez que España afronta un cambio tecnológico al mismo tiempo que el resto de países de nuestro  entorno. La revolución industrial nos la contaron, con la de internet también fuimos a rebufo, aunque había empresas como Telefónica que sí estaban al primer nivel. Ahora tenemos compañías de primer nivel en dos grandes ámbitos del cambio, como son la transformación digital y la transformación energética. Tenemos líderes mundiales pero mantenerse en primera división exige una formación de talento y por eso vamos haciendo programas con todos ellos. 

¿Y fuera del ámbito directivo también falta talento en las empresas? 
No hay empresa a la que vaya, grande, mediana o pequeña, donde no me digan que necesita talento, directivos, sí, pero también profesionales bien formados y la Ley de la FP dual es un grandísimo acierto, estaba pendiente en este país y contempla un centro para innovar en algo que, en definitiva, es la materia prima de todo, el talento y el conocimiento. Voy a ser claro, porque es verdad que tengo los dos papeles, el de director general del de uno de los principales organismos de formación del Gobierno y el de secretario general del partido en la ciudad, pero me pueden más si cabe las facetas de ingeniero industrial que conoce el mundo industrial y la innovación y la de segoviano, y creo que el CITAR (Centro de Innovación y Tecnificación de Alto Rendimiento de la Formación Profesional) es una grandísima oportunidad, primero para todo el país: en España hace falta un centro de innovación y tecnificación, y luego para Segovia. No es una fábrica con mil empleados pero hay que tener en cuenta la capacidad que tendrá para traer innovación, de posicionar a Segovia en ese ámbito y quizá a medio y largo plazo eso es más importante. Hay que pensar a largo plazo. No estoy en el detalle y no sé si el centro necesita más o menos metros, eso lo tienen que hablar, evidentemente, el Ayuntamiento y la Secretaría General de Formación Profesional, pero sí que digo, con toda la humildad,  que yo no le quitaría nunca metros cuadrados a la innovación y a la formación. En la provincia solo hay otro centro nacional, por cierto, el CENEAM de Valsaín, y en este momento es fundamental por esa necesidad de formar el talento, tanto a nivel directivo como a nivel profesional tenemos que formar a todas las generaciones. Ahora mismo todas las empresas, para que sean competitivas, necesitan una formación profesional innovadora. Segovia puede ser su escaparate.

En su etapa de concejal del Ayuntamiento de Segovia defendió la diversificación económica de la ciudad ¿Cree que ha habido progresos? 
Yo creo que ha ido creciendo poco a poco y ahí tenemos ejemplos que habíamos planteado en su momento, como el polígono de Prado del Hoyo. Cuando estaba en ENISA y ahora en la EOI, porque como decía tenemos convenios con las 17 comunidades autónomas y con muchos ayuntamientos, he podido ver la realidad del país y crece quien quiere crecer y quien de verdad tiene claro que quiere diversificar. A la hora de verdad hay que tomar decisiones que significa invertir en algo que puede que o veas en años y aguantar la presión social  política porque los resultados no se ven al momento. Cuando era concejal traje a Segovia a los artífices de su parque tecnológico, uno de los que más ha crecido, apoyado por la Junta de Andalucía  en su momento con el PSOE, y con distintos gobiernos en su ayuntamiento. Aguantaron el tirón y ha tardado 20 años en florecer. Que podría tardar menos, es verdad pero el mensaje es ese, crece y se diversifica quien de verdad quiere hacerlo. Por lo que a mí respecta estoy orgulloso de esa apuesta por la diversificación de Segovia que hicimos en su momento con Clara Luquero, Clara Martín e incluso antes con Pedro Arahuetes. Ahora hay planes industriales y parece que hasta la Junta puede apostar por una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad y donde la cultura siempre va a ser su esencia, pero que necesita un poco más y tiene capacidad para serlo porque está muy cerca de un núcleo tan grande como es Madrid. El otro día estaba en Telefónica y algunos me conocían de cuando era concejal en Segovia y se puso en marcha el proyecto Open Future – la capital segoviana ha participado en esta iniciativa desde la primera convocatoria, en febrero de 2018 –. Me consta que cada año salen de ahí cinco o seis  starups (empresas emergentes con base tecnológica cuyas soluciones puedan contribuir a digitalizar las distintas industrias). Entonces me preguntabais en la prensa de Segovia si esto iba a ser como Silicon Valley. No, claro, pero no tiene por qué serlo porque ya es una ciudad valiosa por sí misma, tenemos un patrimonio cultural mucho más valioso ¿no? Pero siguen saliendo proyectos todos los años. 

Queda mucho para las próximas municipales. ¿Cómo afronta esta larga travesía en la oposición la agrupación local socialista? 
Tenemos que asumir que hemos gobernado 20 años en Segovia y con muchos más éxitos que errores, pero también con errores y obviamente ha habido desgaste y el PSOE está en la oposición y tiene que hacer lo que está haciendo: fiscalizar al gobierno municipal. Todos hemos visto ejemplos como la desastrosa gestión de la Navidad. Cuando llegue el momento se planteará una alternativa que consiga de nuevo la confianza de los ciudadanos pero ahora toca hacer oposición.

¿Es pronto para hablar de nombres? 
Definitivamente. Es muy pronto. El PSOE lleva meses en la oposición. El partido tiene sus plazos y tiene capacidad para plantear en su momento una alternativa personal pero yo pongo en valor el trabajo que está haciendo el grupo municipal. 

¿Piensa volver a la política activa? 
Cuando me preguntan no sé qué responder porque nunca la he dejado. Estoy en un alto cargo público, aunque es verdad que no es un ministerio, ni una secretaría de Estado o incluso un escaño; es más de gestión. Estoy a disposición del partido. Sé que es una frase hecha pero es verdad y depende de muchos factores. En política hay que vivir el momento, trabajarlo y hacerlo lo mejor posible. Tengo, además, la otra faceta en la agrupación local, apoyando al partido.

Este año 2024 no habrá Presupuestos Generales del Estado ¿Corren peligro los fondos procedentes de la Unión Europea? 
Hay presupuestos, aunque prorrogados de 2023,  que en el caso del Ministerio de Industria ha sido el año de mayor inversión de la historia de España. Hay un total de 7.200 millones de euros para programas de industria y pymes y una parte de ellos, 4.200, se traslada a este año. Con los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en principio no va a tener impacto el hecho de que se prorroguen los Presupuestos. España ha recibido ya, están ya inyectados en la economía; es decir, en empresas españolas, 32.000 millones de euros desde que empezó a aplicarse el Plan a finales de 2021. En dos años y medio 32.000 millones de euros es muchísimo. Para hacernos una  idea, España, entre 1985 (cuando entró a formar parte de la Comunidad Europea) y  2010, si no recuerdo mal, había recibido 150.000 millones de euros de fondos de cohesión. Pero ahora mismo somos el país que más rápido y más dinero ha recibido de toda la Unión Europea y si esos 32.000 millones ya se han adjudicado a diferentes empresas en diferentes convocatorias, hay otros 60.000 comprometidos para otras convocatorias que ya están llegando. Lo que es verdad es que el hecho de no haberse aprobado el techo de gasto no es una situación favorable para las Comunidades Autónomas y para los ayuntamientos. Cuando el Partido Socialista llevó al Senado la aprobación del techo de gasto se le dijo al Partido Popular, que votó en contra, que las comunidades autónomas donde gobierna se iban a resentir por ese rechazo, así como los ayuntamientos. Evidentemente, alguna consecuencia hay pero los grandes proyectos del Plan de Recuperación en principio se pueden seguir gestionando sin problemas.