A juicio seis acusados de secuestrar y torturar a una pareja

Nacho Sáez
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Los hechos tuvieron lugar en 2020 cerca de Boceguillas.

La Fiscalía Provincial de Segovia pide penas que suman 136 años de prisión para las seis personas que fueron detenidas por secuestrar cerca de Boceguillas y torturar a un matrimonio. El juicio comenzará el lunes en la Audiencia Provincial de Segovia. Las víctimas sufrieron múltiples lesiones y padecen trastornos de estrés postraumático.

La Guardia Civil, en la denominada operación Río Lobos, consiguió desarticular íntegramente a principios de 2021 este peligroso grupo criminal asentado en las provincias de Madrid y Toledo. Su actividad se centraba principalmente en los robos, prioritariamente joyas y dinero mediante el empleo de una violencia extrema sobre sus víctimas, que llegaban a ser detenidas ilegalmente y torturadas con el fin de conseguir la información necesaria si no conseguían sus objetivos inicialmente.

En el caso que se va a enjuiciar ahora se hicieron pasar por policías nacionales y secuestraron al matrimonio en plena carretera. Las víctimas fueron introducidas por separado en sendos vehículos y trasladadas por carretera por espacio de casi dos horas hasta llegar a un contenedor de obra. Allí fueron brutalmente agredidas durante unas nueve horas -empleando incluso pistolas 'taser'- para que revelaran dónde tenían escondidas las joyas y el dinero en su domicilio, así como las claves de los sistemas de alarma y posibles cajas de seguridad. Se apoderaron de 30.000 euros en efectivo, unos pendientes de oro con brillantes, una medalla con cruz de Caravaca de oro, un Rolex Cellini de oro blanco de 18 quilates, teléfonos móviles y otros efectos valorados en 12.890 euros. Junto con los daños ocasionados en la vivienda, el informe pericial lo ha valorado en 42.890 euros.

A juicio seis acusados de secuestrar y torturar a una parejaA juicio seis acusados de secuestrar y torturar a una pareja

La investigación, que duró un año, llevó hasta este grupo, que incluso había planeado un robo de gran envergadura en una empresa del sector de las tecnologías en el que se harían con un botín estimado de más de 14 millones de euros. Cuatro de las personas detenidas son las que materializaron el secuestro, traslado y torturas de las víctimas, mientras que las otras dos son las que, con la información precisa que proporcionaron a los anteriores, pusieron a las dos víctimas en el punto de mira de este violento grupo criminal para que pudiesen ejecutar la operación con precisión casi militar.

La Guardia Civil llevó a cabo seis registros domiciliarios, no sin riesgos.  En uno de ellos, uno de los objetivos de la investigación efectuó un disparo que milagrosamente solo rozó el cuello de unos de los agentes de la UCO. La Guardia Civil incautó finalmente dos armas cortas de fuego y una escopeta con los cañones recortados, abundante munición, varias armas simuladas, pistolas táser, armas blancas, grilletes, gran cantidad de prendas de uniformidad policial como uniformes, gorras, chalecos identificativos, chalecos antibalas, placas policiales identificativas, rotativos de vehículos policiales, matrículas falsificadas, dinero en efectivo, joyas...