David Matarranz

Segovia Pasión

David Matarranz


Origen

13/04/2024

Con las movilizaciones agrarias de los últimos meses se ha puesto encima de la mesa un aspecto del consumo como es el origen de los alimentos de que consumimos. Nuestros agricultores y ganaderos tienen que competir con alimentos que llegan de otros destinos, muchas veces en desventaja, ya que se incluyen en negociaciones comerciales entre gobiernos en plan, tú me compras barcos y aviones, pero luego te dejo meter en mi mercado naranjas y cebollas. Esto sucede muchas veces obviando que en la producción se han usado fitosanitarios o técnicas cuyo uso estarían prohibidas en la Unión Europea, y las condiciones laborales de sus trabajadores no son ni parecidas.

Aquí los consumidores jugamos un papel importante. Si queremos apoyar a nuestros productores locales, además de aplaudir cuando pasan con el tractor en las manifestaciones, y poner corazones y pulgares arriba en las redes sociales, recomiendo buscar el origen y compremos. En todas las etiquetas de esos productos indica de donde procede el producto. Cada día que vamos a la tienda, tenemos la oportunidad de apoyar a nuestros vecinos con nuestra elección de compra.

La semana pasada en el supermercado que más vende en España y cuyo origen es de Valencia, no hacen falta más pistas ¿no?, me fue imposible adquirir otras cebollas que no fueran unas procedentes de Sudáfrica…. Y las legumbres venían de Estados Unidos…y así un sinfín de productos.
Yo prefiero ir al mercado de los sábados en la zona de la Plaza de Toros de Segovia, especialmente cuando no hay campaña electoral, que es cuando van los políticos a dar la brasa a los clientes y dependientes. Además de comprar mis magdalenas 'Pata negra' que los Hermanos Segovia hacen en Valseca, paso por los Serranillos que desde Arévalo nos surten de frutas y verduras españolas. Espero con ansía cuando llegan los higos del Valle del Tiétar y de vez en cuando cae un bote de miel de Riaza. Para verduras atentos a esos puestos que llegan desde las huertas de Martín Muñoz de las Posadas que bien ganada tienen la fama, especialmente con sus tomates. La pena es que cada vez hay menos hortelanos locales, comparados con los hubo hace unas décadas, cuando conocí ese mercado en la Plaza de José Zorrilla y después en la zona de 'Las Protegidas', entre el colegio Villalpando y la Plaza Carrasco.

Mensualmente, en la Plaza de los Huertos, se abre el mercado ecológico, iniciativa de los propios productores que intentan dar salida comercial a lo que cultivan y crían. Alimentos locales y con garantía de saber a lo que tienen que saber.
Nos ayudan a elegir a los consumidores los sellos de origen como Alimentos de Segovia y Tierra de Sabor;  las marcas de garantía como el chorizo de Cantimpalos, Cochinillo de Segovia, Judiones de La Granja, Ajos de Vallelado entre otras, así como las distintas comarcas y denominaciones vinícolas de la provincia que se afanan por ser competitivos en el complicado mercado de la distribución y diferenciarse con características únicas.

Soy de una generación de segovianos que de niño desayunaba cada mañana con un vaso de leche CELESE. «La mejor leche de Segovia, se merece un monumento», decía la publicidad de la radio segoviana de los ochenta del siglo pasado. Por edad también puedo presumir de saber lo que es ir con la cántara a por leche recién ordeñada a la vaquería de Pedro y Magdalena en Palazuelos de Eresma. Ahora, desayuno con la leche Mesenor, digna heredera de aquella CELESE, y que comercializa la leche de ganaderías de vacuno de leche de nuestra provincia, en plena invasión de lácteos de otros países.

Sirvan estas líneas para aplaudir el esfuerzo y el trabajo de todas esas gentes que trabajan en el sector primario, que luchan por ser competitivos y rentables con sus productos. Que crean empleo y riqueza en nuestra provincia…. Pero les recomiendo que mejor que aplaudir y alabar a las gentes del campo, les compremos y busquemos con insistencia productos de origen local que cuiden y activen nuestra economía. A la larga se estará haciendo un favor a usted mismo, aunque lo más cerca que haya estado del campo sean las macetas que riega en su balcón.