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"El sonido del volcán, suspiro de bocanadas de explosiones"

A.M.
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Carlos de Hita (Madrid, 1959), residente en Valsaín (Segovia), en los últimos 30 años, es escritor, guionista, artista sonoro y técnico de sonido especializado en los sonidos de la naturaleza, autor de varias publicaciones y documentales

Carlos de Hita en plena grabación en La Palma con el volcán al fondo - Foto: D.S.

Autor de un archivo sonoro con las voces de  la fauna española, africana, amazónica e india; de actividades tradicionales, así como de los principales paisajes sonoros ibéricos y canarios, Carlos de Hita acaba de llegar de la isla de La Palma donde ha estado grabando el sonido de la erupción del volcán de Cumbre Vieja, que acaba de cumplir un mes.  Quien lleva toda la vida buscando el silencio, que reside en Valsaín, desde hace 30 años, señala en esta entrevista que es el fenómeno natural más impresionante que ha visto en su vida.   Tras publicar  su libro 'Viaje visual y sonoro por los bosques de España', hace dos años, que alcanza la quinta edición, acaba de lanzar 'El sonido de la naturaleza. Calendario sonoro de los paisajes de España', ya en su segunda edición, de la editorial Anaya Touring, como el anterior.  Además de descripciones de lugares se acompaña un código QR para enlazar con el sonido. 

¿Acostumbrado a escuchar sonidos de la naturaleza más serenos, incluso bucólicos, cómo le ha sonado el volcán en la Cumbre Vieja de La Palma, en erupción desde hace un mes ? 

Es como una paradoja, siempre ando buscando paisajes limpios y silenciosos, donde suenan las voces del campo, huyendo del ruido, y de pronto me he ido a grabar un volcán, cara a cara, que es un estruendo continuo. En otro momento había estado grabando en la isla de La Palma, incluso en esa zona, en los pinares de Montaña Rajada, es como si una mancha de polvo y de ruido tapara todo por completo. No hay otro sonido más que las explosiones del volcán, aún así en los pinares que lo rodean todavía se escuchaban algunos pájaros, los pocos que no se han ido, quedaba vida, pero todo el telón de fondo es como un suspiro constante de bocanadas de gases y explosiones. 

Es el fenómeno natural más impresionante que he visto en mi vida, nunca he visto nada tan hipnotizante, desastroso y con un ruido tan omnipresente. En varias ocasiones, estando sentado en el pinar,  notaba vibrar el suelo, había terremotos, era una sensación muy extraña, pero a la vez muy absorbente.   

¿Era la primera vez que grababa este fenómeno natural?

Sí, siempre había querido buscar un volcán para grabarlo, incluso estaba preparando un viaje a Costa Rica, porque allí hay volcanes que suenan mucho,  pero cuando pasó esto sabía que era inevitable ir allí, si te dedicas a grabar la naturaleza no puedes ignorar la llamada de un volcán y mucho más si se produce en tu país. Por el momento no sé donde colgaré [en Internet] estos sonidos, ya no estoy en la SER, desde hace un mes, pero colaboro en El Confidencial, por lo que es posible que se puedan escuchar ahí… Ahora me estoy como reciclando, quiero hacer podcast de forma periódica, en general, pero aún no sé dónde en qué web, pero haré algo porque el relato sonoro del volcán es interesante, tiene mucha historia que contar,  no es solo ver las imágenes.  

¿Cómo ha visto la situación, en general, el drama que ha causado a la población, con 1.956 edificaciones destruidas, 800 hectáreas arrasadas y más de 7.000 personas desalojadas?  

Es una tragedia, sin ninguna duda, ahora es difícil valorarlo porque nos encontramos en plena emergencia, están apagando el fuego, entonces hay mucho dinamismo, todo el mundo colabora mucho, la gente ayuda, pero lo triste es que una buena parte de la isla ha perdido su territorio y se encuentra con una barrera que hace imposible comunicarse desde ambos lados de la colada de lava. 

Hasta que abran un paso que comunique la cara norte con la cara sur es un muro de Berlín en medio de la isla, es tremendo. Era muy significativo ver a curiosos en los puestos que hay en la carretera donde se ve el volcán entero, pero luego se entra en la carretera, casi paralela a la colada de lava y se aprecia el destrozo sobre los pueblos, ahí solo había gente del lugar, con la mirada perdida observando su tierra arrasada por la lengua de fuego. 

Era un contraste contemplar la expectación de unos y la tragedia que padecían quienes miraban su espacio destruido.  

¿Se calcula cuándo llegará el final de la erupción, aunque los científicos dicen que no se producirá ni a corto ni a medio plazo?   

El volcán estaba muy activo, es muy irregular, nunca deja de salir lava, hay momentos que está como adormilado, hace poco ruido, y de pronto se activa y la lava sale a borbotones iluminando la noche… 

No sé si el final está cerca o lejos pero, cuando calle el volcán, quedará mucho para devolver la normalidad a un territorio partido en dos, la vida en la isla permanecerá condicionada por décadas, hasta que se puedan comunicar.

¿En 36 años que lleva grabado sonidos de la naturaleza se aprecian cambios en la biodiversidad?

En este tiempo a la escucha desde luego que la naturaleza ha cambiado, la crisis ambiental ha avanzado, el paisaje sonoro te da la medida de la biodiversidad. Si hay muchas 'voces',  tanto de pájaros como de anfibios o insectos, es un paisaje sano, biodiverso, pero muchos han callado, en estos años, el concierto natural es más silencioso y eso significa que el paisaje natural está en crisis. 

El sonido da la medida del problema ambiental, es una percepción clara. Soy como el notario sonoro de la crisis ambiental a lo largo de las décadas. 

¿En Segovia también ha cambiado mucho?

Según las zonas, en los bosques menos, pero en las zonas abiertas, como campos de labor, la crisis es galopante, ahora no se puede llegar a escuchar prácticamente nada porque entre la concentración parcelaria, la extensión de cultivos, los pesticidas y herbicidas, entre otros, están acabando con los insectos, se escuchan mucho menos grillos y muchas menos aves.