Alquilar un Airbnb para sus fiestas, la última de alumnos IE

Nacho Sáez
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La Policía Local desalojó a 30 de uno de estos pisos turísticos el pasado fin de semana.

Alquilar un Airbnb para sus fiestas, la última de alumnos IE - Foto: Rosa Blanco

Los problemas de convivencia provocados por estudiantes de IE University no cesan. Tras alcanzar su punto álgido con la agresión hace un año a cuatro policías locales que habían acudido a un piso de la Calle Real por quejas de los vecinos por ruidos, el último 'invento' de estos universitarios es alquilar pisos en la plataforma Airbnb para celebrar sus fiestas.

La Policía Local de Segovia desalojó la madrugada del pasado sábado una fiesta de estudiantes de la IE University en un piso de la calle San Francisco. Participaban una treintena, de la que algunos adoptaron una actitud violenta con los agentes municipales en el momento del desalojo, según indicaron testigos presenciales.

Esas mismas fuentes señalaronque el piso -que solo tiene un dormitorio, un pequeño salón, la cocina, un aseo y un baño- había sido alquilado a través de la plataforma Airbnb sin el conocimiento del propietario de que allí se iba a celebrar una fiesta. Una celebración en la que incluso llegó a caer alguna botella desde el balcón de la vivienda a la calle. Vecinos de la zona grabaron vídeos que atestiguan las molestias por ruidos que ocasionaron.
El desalojo se produjo pasada la una y media de la madrugada ante las advertencias de la Policía Local a los participantes en la fiesta de las consecuencias a las que se podían enfrentar.

No era la primera fiesta que acogía ese piso de la calle San Francisco. En las últimas semanas, estudiantes de IE University habían celebrado al menos dos más. «Así pueden montarse su fiesta y salir directos a la discoteca. Si  una noche en uno de estos pisos cuesta 240 euros, ¿a cuánto tocan si son 30?», subraya una vecina afectada por la fiesta del pasado fin de semana.

Unos días antes la Policía Local abortó otra fiesta masiva en el interior de un pido bajo y un jardín de la calle San Geroteo, detrás de la Catedral. En este caso, los vídeos aportados por los vecinos revelan que los decibelios de la música traspasaban sobradamente los límites de la vivienda en la que se estaba llevando a cabo la celebración, y alcanzaban a los bloques de viviendas situados enfrente.

La Plataforma Contra el Ruido, formada por vecinos que sufren estos problemas de convivencia, ha pedido medidas al Ayuntamiento. «Si bien existe mayor interés por parte del Ayuntamiento y se aprecian algunos gestos en el  control del ruido nocturno en algunas zonas, las actuaciones siguen siendo insuficientes», indicó esta organización en septiembre tras reunirse con el alcalde.