Graciano Palomo narra la historia de 50 años de la derecha

M.G.
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El libro 'Exodo y Poder' fue presentado hoy en la Casa de la Lectura en un acto a que asistió el portavoz del PP en el Congreso Miguel Tellado

Graciano Palomo, junto a su libro. - Foto: DS

De Manuel Fraga a Alberto Núñez Feijóo, la derecha española  ha planteado a la ciudadanía española un buen número de proyectos políticos que han conseguido gobernar la nación durante 33 de los 47 años que lleva instaurada la democracia en España. El periodista Graciano Palomo  (Villanueva de Gumiel-Burgos, 1951) ha vivido de primera mano la evolución del proyecto político que en 1977 encabezó Fraga con Alianza Popular y que hoy lidera también el gallego Núñez Feijóo reconvertido en Partido Popular y ha glosado en forma crítica su historia en el libro 'Éxodo y poder' (La Esfera de los Libros, 2024), que fue presentado hoy jueves en un acto cultural moderado por el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Segovia Juan Carlos Monroy y que contó con la participación del portavoz del PP en el Congreso de los Diputados Miguel Tellado.

El veterano periodista burgalés asegura que éste será su último libro, y de ser así, será uno de los más ambiciosos de su prolífica carrera como escritor, al realizar un completo análisis de la evolución de la derecha en España desde su perspectiva como analista político, contando además con el testimonio de algunos de los protagonistas más destacados en el Partido durante el último medio siglo. 

Haciendo un poco de historia, Palomo asegura que el origen del actual Partido Popular se sitúa en la sede de la embajada española en Londres en la década de los 70 del pasado siglo, donde Manuel Fraga  -entonces embajador de España en Reino Unido – reunía periódicamente a los reformistas del régimen franquista para trazar las líneas ideológicas del centrismo democrático, algo «que después le birló Adolfo Suárez con la UCD e incluso Felipe González con el modelo socialdemócrata». El periodista no oculta su admiración por Fraga, un político «muy preparado  intelectualmente, y que tenía el Estado en la cabeza, como reconoció Felipe González en el debate parlamentario sobre la Constitución», y que en su opinión sólo su carácter impetuoso y algunas decisiones políticas desacertadas como la abstención en el referéndum sobre la entrada de España en la OTAN  le privaron de ser presidente del Gobierno. 

El resto de líderes que han regido los destinos de la derecha en España son valorados de forma dispar por Graciano Palomo, y  asegura que entre ellos «hay muy pocas coincidencias, incluso en lo ideológico». Así, asegura que José María Aznar y Mariano Rajoy «fueron más conservadores que Fraga», mientras que el actual líder de los Populares «viene de votar al PSOE y de ser un gran Felipista, sin ocultar su tendencia socialdemócrata».
Siendo riguroso con la historia, el libro cita también a políticos como Antonio Hernández Mancha o Pablo Casado, que en su día asumieron el liderazgo del PP pero a los que Graciano Palomo otorga un papel residual en la historia de la derecha española. Así, asegura que Hernández Mancha «es un error motivado por las primarias y que se inmoló cuando presentó la descabellada moción de censura contra Felipe González, que le destrozó», y es más condescendiente con Casado, al que define como «una buena persona y bastante culto, pero al que le faltaron diez años de experiencia al frente del partido». «Casado se equivocó al entregar el poder fáctico del partido a Teodoro García  Egea, que no se enteró de que el PP es un partido de provincias y de pueblos y que no se puede gobernar desde Génova».

Graciano Palomo asegura que la aparición en la escena política de partidos como Vox o Ciudadanos ha sido favorecida por las equivocaciones del gobierno de Rajoy que «estaba preparado para administrar la herencia económica de Aznar, pero los atentados del 11-M llegaron y no se enteró; y tras el desastre del gobierno de Zapatero consigue ser presidente pero no se da cuenta de que no todo es economía».
Así, recuerda que Santiago Abascal y Albert Rivera «proceden del PP», y asegura que Ciudadanos «estuvo a punto de convertirse en la fuerza hegemónica del centro derecha, mientras que en el caso de Vox  ha aprovechado el populismo para defender una posición política que gusta a muca gente».

«Ciudadanos se ha desinflado como un suflé – explica el periodista- mientras que Vox no es un partido, es un conglomerado de intereses que no podrá competir con las sólidas estructuras organizativas del PP y del PSOE, y los ciudadanos son conscientes de que si quieren  optar por un candidato, hay que votarle a él y no a sus aliados».

Palomo señala que España es un país «de bipartidismo imperfecto»,  donde los dos grandes agujeros negros de la derecha residen en los partidos nacionalistas catalanes y vascos, cuyos postulados políticos «son más radicales que los de la derecha tradicional, pero que cuentan con un nicho de votantes que les permite tener representación parlamentaria que se antoja decisiva en momentos como el actual».
De cara al futuro, Graciano Palomo ve a Núñez Feijóo en La Moncloa «quizá este mismo año, porque la situación del país, con la amnistía y las cancelaciones de deuda en Cataluña y con el señor Puigdemont decidiendo el futuro de la cuarta economía de Europa con siete escaños es difícilmente sostenible».