Diego Izco

TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


G-O-L

14/11/2023

Pocos gritan «¡Gol!». Es un «¡Sí!» de muchas íes, un «¡Toma!», un «¡Vamos!» o una vocal, casi siempre la «¡O!» que no tiene ni madre (la «G») ni padre (la «L») y se diluye en la masa y en los abrazos y botes de la gente que bastante tiene con no perder el equilibrio como para ponerse a vocalizar. Nadie le ha perdido el respeto, a pesar de todo. Sigue siendo lo más bonito (propio) y lo más doloroso (ajeno), y marca el tiempo y el ánimo de miles y miles de aficionados. Mientras de refilón el instinto nos llevaba a ese descomunal 4-4 que se vivía entre Chelsea y Manchester City, la jornada en España dibujó un hito histórico: los 18 equipos que jugaron, ya que el Cádiz-Mallorca se jugará en 17 días, marcaron al menos un tanto. La última vez que tuvimos 'pleno' en España fue ¡hace 63 años! En la octava jornada de la 60/61, los 16 equipos que componían la Primera División festejaron algún tanto. 
Siempre hay goles sorprendentes, por más que lleves 10 años, 20, 30 o toda-la-puñetera-vida viendo fútbol. Vinícius, por ejemplo, marcó uno con el pecho lanzándose en plancha. Una genialidad o una locura, algo inclasificable. Y también hay tantos históricos. Y a Antoine Griezmann se le está poniendo cara de leyenda: anotó para equilibrar el encuentro, asistió para remontar. Lo hace todo bien y cabalga hacia el récord de Luis Aragonés, máximo goleador histórico del Atlético de Madrid con 173 dianas (169 el francés). Y por supuesto hay goles lógicos, como los de Lewandowski, uno de los grandes 'nueves' en la historia moderna del fútbol cuyas crisis son cortas pero ruidosas: ha malacostumbrado al planeta-fútbol a un ritmo infernal de anotación, y estos dobletes que rescatan al equipo y ganan compromisos son algo más que desatascar una sequía personal.