Fermín Bocos

CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


Sus socios se burlan de Sánchez

10/04/2024

Pere Aragonès, el presidente de la Generalidad, anunció que acudía al Senado para trolear al Partido Popular y, en realidad, de quien acabó burlándose fue del Gobierno al recordar lo que dicen Pedro Sánchez y Salvador Illa sobre el referéndum. "Nos dijeron que no habría amnistía ni habrá referéndum pero de la noche a la mañana la amnistía dejó de ser inconstitucional e imposible y lo mismo sucederá con el referéndum".

Ni uno solo de los ministros asistió al debate en el Senado quizá para evitar el papelón en el que les está dejando el contorsionismo político del presidente del Gobierno y la acusada tendencia de los independentistas a humillar a quien tienen cogido por la aritmética parlamentaria. Sin los votos de ERC y Junts se acabaría Sánchez en La Moncloa. Por eso le exprimen y se mofan de él en cuantas ocasiones se les presenta. Se han venido arriba.

Las cesiones de Sánchez le conceden un protagonismo que en una situación digamos "normal", sin la precariedad del PSOE en el Congreso -por no hablar de la sobrerrepresentación que les facilita la actual Ley Electoral- jamás habría tenido.

Estaban hundidos y Sánchez les ha reflotado políticamente al impulsar una ley de Amnistía que da la vuelta a la historia de lo ocurrido en 2017 en Cataluña, un golpe de Estado que fue juzgado y sentenciado con arreglo a la ley que ahora se va a cambiar para que quienes delinquieron saltándose la norma pasen por ser las víctimas del sistema.

Se han venido tan arriba como para atreverse a decir -lo señaló Aragonès- que la lengua catalana "tropieza con obstáculos". Sonó a sarcasmo, uno más, en boca de quien desde el gobierno que preside a través del programa de inmersión lingüista llevan años impulsando la exclusión del español de la enseñanza.

La ausencia de los ministros lo dice todo. Mientras Aragonès permaneció en la Cámara nadie en nombre del Gobierno, ni tampoco alguno de los 89 senadores socialistas, se atrevió a defender la ley de Amnistía, quizá porque todos ellos, con Sánchez a la cabeza, hasta el verano pasado sentenciaban que era inconstitucional. Cambiaron de criterio el pasado 23 de junio, cuando el PSOE perdió las elecciones pero Sánchez descubrió que contando con los separatistas podría resucitar a Frankenstein. Son tiempos difíciles. El Senado cumplió al aprobar un informe que señala que la ley de Amnistía "será un golpe mortal para el Estado autonómico". Dicho queda para la historia de estos tiempos tan siniestros con arreglo al sentido antiguo de esta palabra.