Luis Miguel de Dios

TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Salvajada

27/02/2024

Incredulidad, consternación, dolor. Nadie imaginó nunca que un odio irracional y absurdo podía acabar con la vida de un hombre de 32 años que disfrutaba de una despedida de soltero en Burgos. ¿Su «delito»? Según las primeras investigaciones, «ser de Valladolid». Ni más ni menos. No hubo enfrentamientos, ni siquiera discusión. El presunto agresor lanzó inesperadamente un puñetazo que acabó con la vida de Sergio Delgado. El golpe tuvo que ser terrible ya que la víctima medía 1,94 y era fuerte. En un principio, ni quienes se hallaban en el lugar de los hechos ni la policía relacionaron la caída de Sergio con una agresión. Todo fue muy rápido y también muy extraño. ¿Cómo pensar en algo similar? Incluso ahora, días después del asesinato, es muy complicado, casi imposible, entender lo ocurrido, una auténtica salvajada cometida por un joven de 23 años sin ninguna relación con el muerto. ¿Qué pasó por su cabeza cuando oyó que el «otro» era de Valladolid?, ¿qué odio llevaba dentro?, ¿quién se lo había inculcado, aunque fuera involuntariamente? Y ahí entra en juego, desgraciadamente, otra cuestión. El presunto autor de los hechos es el responsable del crimen, pero también lo son quienes han creado un clima de odio entre ciudades vecinas y hermanas, quienes, en Burgos y en otros lugares, culpan de todo lo negativo a Valladolid, así en abstracto, como si la ciudad y la provincia tuvieran algo que ver con los males que aquejan a otras zonas e, incluso, a Castilla y León. Han hecho muy bien la alcaldesa de Burgos y el alcalde de Valladolid, ambos del Partido Popular, en elaborar un comunicado conjunto en el que reafirman la amistad de las dos capitales y llaman al entendimiento y a la tranquilidad. El presidente de la Junta y líderes de otros partidos y organizaciones se han pronunciado en el mismo sentido. Todo es poco para intentar frenar una posible escalada de odio, un deseo irracional de venganza ¿contra quién? Dejemos que la investigación siga su curso y que se haga justicia cuanto antes. Es lo mejor que cabe hacer por Sergio Delgado y por su familia y amigos. Y también por la convivencia en esta tierra nuestra.